Científicos desarrollan una nuevo método para medir los cráteres de impacto en la Tierra

Nuevo método para medir cráteres de impacto en la Tierra

Un equipo de científicos de la Universidad de Western Ontario (Canadá) han desarrollado una metodología que permite estimar el diámetro de ocho cráteres de impacto conocidos en la Tierra. Este trabajo, publicado en 'Science Advances' explica cómo esta nueva técnica mejora las estimaciones realizadas hasta ahora.

El responsable de la investigación, Gordon Osinski, ha señalado que la determinación del tamaño de los cráteres de impacto en otros planetas, donde la tectónica, el vulcanismo y los procesos erosivos activos están ausentes, es relativamente sencilla y se consigue midiendo el diámetro de los puntos más altos del borde del cráter.

Sin embargo, en la Tierra, la erosión y otros procesos geológicos pueden destruir o oscurecer este borde topográfico --y lo hace en su gran mayoría, según los expertos-- por eso han desarrollado esta nueva metodología.

Según han explicado, se basa en mediciones y distribución espacial de los conos astillados que se encuentran en los cráteres de impacto. Estos conos astillados son características geológicas raras de las que sólo se sabe que forman el suelo debajo de los cráteres de impacto de meteoritos o explosiones nucleares.

Osinski también sugiere que la ruptura de conos puede reducir la fuerza de un cuerpo afectado, en este caso la Tierra, que no sólo contribuye a un mayor colapso del cráter sino que también proporciona información valiosa sobre la oblicuidad (el ángulo de enfoque) del impactador (asteroide o cometa).

"Superar estos conos son uno de los efectos de metamorfismo de choque más utilizados y de confianza para el reconocimiento de las estructuras de impacto de meteoritos. A pesar de esto, todavía hay un debate considerable en cuanto a su formación", ha señalado el investigador principal.

"Ahora hemos proporcionado nuevas observaciones de conos astillados de varios cráteres de impacto complejos en la Tierra, lo que nos da información valiosa sobre su formación, su distribución espacial y el establecimiento dentro de los cráteres de impacto y su posible papel en el debilitamiento de la meta antes del colapso del cráter", ha concluido.