Charo López: "¿Retirada? Estaría loca, qué iba a hacer, coser o ganchillo, no lo veo"

Charo López

La actriz salmantina regresa a las tablas de Madrid con un gran personaje, de esos que se esperan toda la vida, y además acaba de recibir un Fotogramas de Plata. Vive un gran momento y tras décadas trabajando, disfruta como nunca haciéndolo. 

Más de media vida, más de medio siglo dedicándose a la interpretación pero los años no parece que pasen por Charo López. A sus setenta y un años la actriz salmantina afirma “sentirse muy joven” y tener “más ganas que nunca de trabajar”. Acaba de recibir el Fotogramas de Plata y tras una temporada e gira con ‘Ojos de agua’ ahora llega a Madrid, al teatro Español.

 

A como a casi todos le han quedado sueños por cumplir, como el de ser madre, pero el reconocimiento que recibe es la muestra a una larga vida dedicada al trabajo. Tras recibir el Fotogramas de Plata apunta: “Los premios a la trayectoria siempre te hacen pensar que has llegado al final de tu carrera, pero no es así”, y además reconoce que recibir un reconocimiento que llega desde compañeros de profesión “se valora mucho más, por eso voy a seguir trabajando, tengo más experiencia que nunca y más ganas que nunca de trabajar, me siento muy joven”.

 

Lejos de su mente está la retirada. “Estaría loca, qué iba a hacer, coser o ganchillo, no lo veo”. Si se para a hacer un balance de su trayectoria hasta ahora. “Muy positivo, estupendo, no he parado de trabajar, he hecho cosas muy bonitas tanto en cine, como en teatro y en televisión. Nunca me he dejado enredar por la fama, todo ha sido muy tranquilo y he tenido tiempo para muchas otras cosas. Podría haber trabajado más de cara al público pero no ha sido así, la única diferencia es que no soy una estrella y tampoco he querido serlo nunca”.

 

Charo López reconoce que tanta dedicación al trabajo hace que se pierdan otras cosas. “ Sí, muchas cosas. Es una profesión muy absorbente, tienes que entregarte mucho al trabajo y a la gente. Es una dedicación enorme, todas las horas del día dedicadas al trabajo. Sin querer, he viajado menos de lo que me hubiera gustado, he leído menos, no he hecho lo que otras mujeres, quedarme en casa con los hijos es algo maravilloso que siempre he anhelado”.

 

En cuanto a la atención que ha podido dedicar a sus relaciones personales asegura que “es una de las cosas de las que más contenta estoy en mi vida. Han sido estupendas, ha habido de todo, tanto malo como bueno, lo que sí ha habido son muchas y estoy feliz por ello”.

 

Ahora es el momento de volver a Madrid, al teatro… “Me da mucha alegría volver al teatro Español, es el teatro en el que debuté haciendo La marquesa Rosalinda. Fue una época de ensueño, era todo más fácil que ahora y estoy contenta de volver a estar aquí”.

 

Lo hace además con un gra papel, ideal para ella según reconoce. “Por edad, por físico y por ganas de hacer personajes importantes. He hecho mucho de todo, pero personajes de esos que todas las actrices esperan hacer no los he hecho. Esta tiene un nombre que tiene que ver con la gran tradición del teatro clásico”.

 

Explica la Celestina que vamos a ver sobre las tablas. “Es una Celestina que tiene premociones de que la van a matar, decide irse pero no sin antes contar a las monjas del convento cómo ha sido su vida, sus anhelos y los hombres que la han querido. Cuenta muchas cosas y pone el acento al recordar los momentos más importantes de Fernando de Rojas cuando habla de los amores de Calisto y Melibea”.

 

Una mujer estupenda que se conserva de manera estupenda. “Me atrevo a hablar de la vejez porque me trabajo la cara todas las noches. Me doy crema por las noches y por la mañana. Me cuido muchísimo, mi aspecto es un milagro que se vendrá abajo en cualquier momento, cuando me den un disgusto más”. Que no llegue.