Chamorro califica como "disparate" la gestión urbanística del Equipo de Gobierno

El socialista Juan Antonio Chamorro valora los datos ofrecidos por el Centro de Investigaciones Sociológicas que sitúa a Ávila como una ciudad con un índice de vulnerabilidad alto.

“Una calificación que procede de un análisis somero del tejido industrial, la ocupación, el paro o la situación inmobiliaria de la capital. En este punto, cabe resaltar que, es precisamente el urbanismo descontrolado que se ha desarrollado en Ávila durante la última década, el culpable de nuestra situación en la parte alta de dicho índice”.


“La radiografía que han hecho los expertos es una descripción fiel, ajustada a nuestra realidad. Y es que, dice el estudio, que  el impacto de la actual crisis ha sido máximo en aquellos territorios cuyo crecimiento reciente supuso una elevada exposición al riesgo, al especializarse en actividades de baja productividad y fuertemente cíclicas como la construcción o los servicios al consumo, con elevados niveles de empleo poco cualificado y precario, junto con un modelo de urbanización dispersa muy intensivo en el consumo de suelo y recursos naturales”.

 

Para Juan Antonio Chamorro, “esta reflexión rememora la España de urbanizaciones que se han quedado desiertas y de polígonos industriales abandonados, en las que Ávila es punta de lanza. Nuestra ciudad no podría haber ocupado las miles de viviendas vacías que tenemos porque no hay capacidad de absorber esa cantidad de población, por ejemplo, por los problemas de abastecimiento de agua, entre otras cuestiones”.

 

“La gestión del equipo de gobierno de nuestro ayuntamiento ha intensificado, con su política municipal, la crisis económica; nos ha dejado una herencia de esqueletos de hormigón, modificaciones del Plan General de Ordenación Urbana contrarias a los intereses de la ciudadanía, un casco histórico al borde de la ruina en algunas zonas, y planes parciales urbanizados, con el coste que ello supone para las arcas municipales, pero sin construir. En resumen, una gestión que no puede seguir los mismos cauces por su falta de rigor y irresponsabilidad”.