Chamorro advierte que el saneamiento del agua requiere una atención constante y transparente

El concejal del PSOE en el Ayuntamietno de Ávila, Juan Antonio Chamorro. / Foto: Antonio S. Sánchez

El concejal socialista ha hecho un llamamiento, con motivo de la celebración el próximo 22 de marzo del Día Mundial del Agua, a la gestión responsable “de un derecho humano que debe preservarse regulando su uso bajo los principios de responsabilidad y solidaridad. Responsabilidad para gestionar el capital natural de todos y solidaridad con nuestros conciudadanos y las generaciones futuras”.

Según ha explicado el concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Ávila, José Antonio Chamorro, en este sentido, “en Ávila, el agua y el saneamiento es uno de nuestros problemas medioambientales y su gestión necesita sea directa y sin concesiones por lo que pedimos una remunicipalización de la gestión concedida", porque, ha advertido, "con el agua y el saneamiento no se trafica.

 

Y es que, según ha señalado, "la concesión que tenemos ahora en Ávila, está pervertida con el blindaje que, en esta legislatura, se le ha dado a la empresa concesionaria: asegurarle el pago municipal de gasto fijo, sea cual sea la ganancia o pérdida de la gestión. Socializar las pérdidas, en definitiva.”

 

Según ha indicado Chamorro, “como derecho humano que es, el agua no se corta y el saneamiento no se impide. Si el agua no se puede pagar, se tiene el derecho al mínimo sanitario para el vivir doméstico de un domicilio”.

 

El concejal socialista ha recordado que “la más que necesaria reactivación del proyecto de Las Cogotas, porque hace más de un año que se solicitó a la Confederación que revisase este planteamiento y aún no hemos obtenido respuesta. Dado que los periodos de sequía que vive la ciudad son cíclicos, el agua con las actuales infraestructuras no está garantizada”.

 

Igualmente, Chamorro ha insisitido en una idea que ha venido defendiendo durante toda la legislatura, la implantación de una red separativa de aguas, “una red que permita evacuar por un lado las aguas pluviales y por otro lado las fecales, que deben ir a la EDAR. Esta red resulta más idónea en términos de ahorro económico y sostenibilidad. La cantidad de agua que se vertería a la EDAR, es decir, cantidad de agua a depurar, sería ostensiblemente menor, al llegar sólo las residuales”.