CECALE y FEACYL califican los datos del paro de "esperanzadores"

La Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (CECALE) y la Federación de Autónomos de Castilla y León (FEACYL) consideran que los datos del paro del mes de julio, que registran una reducción del 2,38% del número de parados, resultan esperanzadores, pues ponen de manifiesto una cierta ralentización en el proceso de destrucción de empleo

No obstante, insisten en que habrá que esperar a los próximos meses para confirmar si se consolida esta tendencia, cuestión que, según señalan, se podría producir si también se consolida la cierta mejoría del nivel de actividad que presentan los tres sectores productivos - industria, construcción y servicios- en nuestra Comunidad, durante el segundo trimestre del 2013.

 

Así, ambas organizaciones sostienen que hay que mantener la prudencia ante la evolución del paro registrado, dado que la tasa aún es muy elevada y la evolución interanual se sitúa en niveles notablemente negativos. Además, señalan que en las cifras publicadas este viernes por el Ministerio de Empleo y Seguridad Social existen elementos de estacionalidad, pues coinciden con el periodo estival, que vuelve a ser polo de atracción para la creación de empleo.

 

En opinión de CECALE y FEACYL, los datos del paro del mes de julio ponen de relieve que la actividad empresarial empieza a presentar ciertos síntomas de mejoría, aunque destacan que aún está posicionada en unos niveles bajos. Así, los empresarios de Castilla y León continúan señalando que encuentran serios obstáculos en el acceso a la financiación, además de moverse en un entorno donde la demanda interna sigue presentando una profunda debilidad.

 

Por ello, desde CECALE y FEACYL se insiste en que se dote de una mayor agilidad a la implementación de las medidas anunciadas y que redundarán en una mejora del entorno competitivo de las empresas, así como en profundizar en aquellas que han comenzado a reflejar su apoyo a la reactivación de la actividad empresarial. Todo ello, sin olvidar emprender iniciativas que rompan con las limitaciones que actualmente se encuentran en nuestro mercado y que reducen la capacidad competitiva de las empresas y, por tanto, también el impulso de apertura al exterior.