CCOO considera "escandalosas" las declaraciones del Consejero de Educación sobre la asignatura de Religión

El Sindicato de Enseñanza de CCOO de Ávila considera escandalosa la intromisión de la moral
privada en un espacio público, no sólo por la imposición de la asignatura en el horario escolar,
sino también por el desprecio a las personas que consideran que las religiones deben practicarse en un ámbito privado.

 

El Consejero de Educación, Fernando Rey, ha denunciado en la inauguración del Simposio sobre la Religión en la escuela celebrado hace escasos días en Valladolid “el ataque constante” que sufren la asignatura y los profesores de Religión por “prejuicios, incomprensión y suposiciones” y ha advertido de los “progresistas ignorantes”, en referencia a los políticos que hablan del debate sobre la Religión “sin saber cómo se imparten sus clases”.

 

El Consejero ha defendido también la importancia de la Religión a la hora de aportar “consuelo individual a las personas y a la sociedad en su conjunto, como pilar de la civilización occidental”, e insistía en su necesaria aportación intelectual y humana.

 

El Sindicato de Enseñanza de CCOO de Ávila considera escandalosa la intromisión de la moral privada en un espacio público, no sólo por la imposición de la asignatura en el horario escolar, sino también por el desprecio a las personas que consideran que las religiones deben practicarse en un ámbito privado. El Consejero se permite incluso defender, desde su posición de representante público, el papel del consuelo religioso como forma en la que deben enfrentarse los ciudadanos a la problemática personal y a la derivada de los problemas sociales causados por la política de recortes, cuando la Constitución reconoce el carácter no confesional del Estado

 

Aunque es cierto que existe un mandato constitucional según el cual “los poderes públicos garantizan el derecho que asiste a los padres para que sus hijos reciban la formación religiosa y moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones”, eso no implica que dicha formación deba impartirse en el espacio escolar. Fueron los acuerdos con el Vaticano de 1979 los queimpusieron la oferta obligatoria de la religión en todos los centros como una asignatura evaluable y equiparable a las fundamentales e impartida por un profesorado al que la Iglesia nombra discrecionalmente y al que el Estado paga, incluyendo su indemnización cuando la Iglesia procede a “despedirlo” (con costos de millones de euros) y que ahora la LOMCE satisface plenamente.

 

La necesidad de hacer prevalecer el carácter laico que debe revestir la Escuela en una sociedad plural requiere de la derogación del Concordato, invocado como base “legal” para mantener privilegios y para imponer una inadmisible injerencia en el sistema educativo.

 

El Sindicato de Enseñanza de CCOO de Ávila considera necesario además, la derogación de la Ley Wert, que nos retrotrae a una escuela confesional, que resucita el carácter evaluable de la asignatura de religión, eliminó la asignatura de Educación para la Ciudadanía y financia con fondos públicos la separación del alumnado por sexos, en centros que son propiedad de organizaciones religiosas.