Castilla y León, Territorio Cervecero

Proceso de embotellado y puesta de chapas en Cerveza Bizarra (Salamanca).

Desde hace ya algunos años se ha ido implantando en España una tendencia hasta hace poco desconocida en nuestro país que son las llamadas cervezas artesanas. Arrancamos una sección dedicada a la elaboración de cerveza artesanal en Castilla y León. 

Poco a poco estas cervezas se han ido colocando en los lineales de tiendas gourmet, han aparecido tiendas especializadas a tal efecto y más recientemente empiezan a verse en bares en su formato botella y cada vez más en grifo. Además comienzan a estar presentes en restaurantes y entran en carta siendo parte de menús y maridajes. Incluso algunas ya pueblan cabeceras en grandes superficies. Cada marca busca su estrategia y compite por ser conocida.

 

MERCADO POR HACER Y CONSUMIDOR POR APRENDER

 

Todavía hoy este mercado es muy joven e inmaduro, y la gran parte de los consumidores sienten ese choque que producen este tipo de cervezas por su aspecto, por su gusto y en gran medida por su precio, si son comparadas con las cervezas de consumo habitual y las cañas de toda la vida. Esto viene dado, ni más ni menos, que por la cultura y tradición de nuestro país, donde el clima y la producción de otros productos del sector agroalimentario no han concedido el protagonismo que tiene la cerveza en otros países como Bélgica, Alemania o Inglaterra, por poner ejemplos donde esta bebida en sus diversas variantes está fuertemente arraigada socioculturalmente.

 

TRADICIÓN Y ESPECIALIZACIÓN

 

Introducir en España la producción de cerveza con un sistema de elaboración más tradicional, recetas propias y de calidad, y evitando los procesos excesivamente industrializados, es la apuesta por la especialización y la elaboración de productos de gran calidad volviendo al origen de los mismos. Producciones limitadas, estilos diversos y un largo recorrido por delante hasta establecerse en un mercado en progresión, pero con una oferta que quizá crezca más rápido que el número de nuevos consumidores son los retos de esta industria, a priori obligada a luchar con los gigantes establecidos capaces de producir millones de litros, pero que ofrecen productos totalmente diferentes y que pueden convivir en “armonía” tal y como ocurre con otros productos como el vino o la sidra donde existen, de forma aceptada por los consumidores, diferentes gamas de precios y un extenso espectro de calidades.

 

Sin duda este boom al que estamos asistiendo no hace otra cosa que ampliar el abanico de posibilidades de consumo de esta bebida milenaria. Permite complementar la gama de cervezas de importación que desde hace años tiene un público fiel en nuestro país, y enriquece el tejido industrial y productivo, generando puestos de trabajo y valor económico, se promueve un mayor consumo interno de la cerveza nacional, aumenta el valor gastronómico de un país como España y se abren nuevas posibilidades de exportación.

 

Esto no está carente de inconvenientes, propios de la inmadurez del sector y de las dificultades para implantar un nuevo producto en un mercado que a veces da la sensación de saturación. Pero no por ello dejan de aparecer nuevas marcas, proliferan las empresas afines y otras se reconvierten para dar cobertura a esta industria de las microcervecerías que suponen un nicho de mercado creciente y ciertamente interesante. Las instalaciones de maquinaria específica o la industria del vidrio, el diseño de etiquetas y las ferias sectoriales son solo algunas de las ramificaciones que generan negocio entorno a la cerveza artesanal.

 

UNA COMUNIDAD REPLETA DE FÁBRICAS DE CERVEZA

 

En Castilla y León hay un número más elevado de pequeños productores realizando diversas variedades del que muchos podrían pensar. Para exponer el nacimiento y crecimiento de esta industria en Castilla y León vamos a comenzar una sección llamada Castilla y León Territorio Cervecero donde recorreremos algunas de las microcerveceras más representativas de nuestra comunidad ahondando en el valor empresarial y la potencialidad del sector, entrevistando a los empresarios que han iniciado proyectos orientados a esta tendencia que ha venido para quedarse, pero que aún tiene por delante una adaptación a los gustos de los españoles y una serie de pasos que dar para consolidarse con el tiempo como un valor económico, empresarial y cultural.

 

Sin duda gracias a todas estas empresas dispersas por nuestra comunidad, Castilla y León se ha convertido en un Territorio Cervecero.