Castilla y León entra en recesión tras dos trimestres seguidos de caída del PIB

El PIB cayó un 1,2% en el segundo trimestre por la contracción de todos los sectores, excepto la energía y las exportaciones
La comunidad autónoma de Castilla y León ha confirmado su recesión técnica tras tres trimestres seguidos de caída del Producto Interior Bruto (PIB), una "tónica general" en toda España, según ha explicado la consejera de Hacienda, Pilar del Olmo, que ha asegurado, no obstante, que esta situación de retroceso será "menos profunda" que la de 2009, cuando la economía regional llegó a caer un 4 por ciento.

En concreto, el Producto Interior Bruto de Castilla y León cayó un 1,2 por ciento en el segundo trimestre de 2012, una décima menos que en el resto del país, aunque muy por encima de la evolución negativa del trimestre anterior (-0,3 por ciento) y de las medias de la UE-27 (-0,2 por ciento) y de la Zona-Euro (-0,4 por ciento).

En comparación con el trimestre anterior, la economía regional cayó un 0,5 por ciento si bien la consejera ha recordado que el primer trimestre del año fue "bastante más favorable" en Castilla y León que en el resto de España por lo que el índice intertrimestral es "ligeramente inferior" al decrecimiento nacional.

Del Olmo ha insistido a este respecto en que aunque la situación es negativa no es comparable con la "dura" recesión que se vivió en el año 2009, "la más profunda en los últimos años". "Es una recesión más suave de la que se puede salir", ha aseverado la consejera de Hacienda, que ha reconocido que la recuperación no vendrá de la mano de las administraciones públicas, que tendrán que contraer aún más la capacidad de gasto para cumplir los objetivos del déficit, sino de la economía privada a través de la actividad empresarial y de la internacionalización.

La consejera, que ha admitido que el segundo trimestre del año ha sido "francamente malo", ha recordado que ha habido datos, como el paro del mes de julio, el turismo regional o el índice de confianza del consumidor, que no lo han sido tanto y que apuntan a mejores expectativas de cara al futuro.

"Pienso que la evolución en 2013 será mejor", ha vaticinado Del Olmo, quien, tras preferir lanzar un mensaje de "optimismo", ha reconocido no tener la "bola de cristal" por lo que habrá que esperar a acontecimientos futuros, como la salida del "atolladero" por parte del sector financiero, para saber cómo fluye la economía.

PERSPECTIVA DE LA OFERTA
En concreto y analizando la evolución del PIB desde la perspectiva de la oferta, en el segundo trimestre del año se produjo un peor comportamiento del valor añadido bruto en todos los sectores, en todos los casos contractivo, a excepción de la energía "que sigue con datos positivos".

Según ha explicado Del Olmo, el VAB del sector primario cayó en el segundo trimestre de 2012 un 3,3 por ciento, por encima del descenso del trimestre anterior y con peores resultados tanto en el sector ganadero como en el agrario.

Así, el último avance disponible de producción agraria (de julio de 2012) muestra una disminución de la producción agraria respecto a la campaña pasada mientras que en el sector ganadero se aprecia una moderada bajada de la producción, frente al aumento del trimestre anterior.

Por su parte, el VAB de la industria registró un descenso del 1,5 por ciento en el segundo trimestre de 2012 (mayor que el observado en el trimestre anterior, que fue del -0,4 por ciento), como resultado de la desaceleración de la actividad productiva de las ramas energéticas y la mayor contracción del VAB de las ramas manufactureras.

Las ramas energéticas se incrementaron el 5,4 por ciento interanual (6,6 por ciento en el trimestre anterior), donde la producción y distribución de energía eléctrica, gas y agua mostró un aumento en el segundo trimestre de 2012 superior al del trimestre anterior, mientras que las ramas extractivas redujeron su producción, en contraste con el aumento registrado en el trimestre anterior.

Por su parte, las ramas manufactureras registraron una bajada del 3 por ciento en este trimestre, superior al del trimestre anterior, debido fundamentalmente al peor comportamiento de las ramas metalurgia y productos metálicos, material de transporte y productos no metálicos. La rama de alimentarias, sin embargo, aumentó su producción, frente a los descensos de los trimestres anteriores.

En el sector de la construcción hubo una reducción del 6 por ciento en el segundo trimestre de 2012, lo que implica un comportamiento más contractivo que en el primer trimestre (-5,8 por ciento), "debido a que tanto la edificación como la obra civil aumenta su descenso".

Por último, el VAB del conjunto del sector servicios registró un descenso del 0,5 por ciento en el segundo trimestre de 2012, "el primero en negativo en 2012", frente al incremento del trimestre anterior, resultado de la contracción de los servicios de mercado y de no mercado.

En los servicios de mercado la variación anual pasó del 0,8 por ciento al -0,2 por ciento. Por su parte, los servicios no de mercado continuaron ralentizando su actividad, observándose una disminución del 1,5 por ciento (-1 por ciento en el trimestre anterior).

APORTACIÓN POSITIVA DE LAS EXPORTACIONES
Desde el punto de vista de la demanda, en el segundo trimestre del año aumentó la contribución negativa de la demanda interna al crecimiento del PIB, puesto que pasó de 1,8 a 2,6 puntos porcentuales, mientras el sector exterior mantuvo su aportación positiva en este segundo trimestre en 1,4 puntos porcentuales.

El gasto en consumo final descendió el 1,7 por ciento interanual en el segundo trimestre de 2012 (en el anterior se redujo el 1 por ciento). En el caso de los hogares bajó el 0,6 por ciento, porcentaje superior al descenso del 0,1 por ciento del trimestre anterior, y en el de las Administraciones Públicas también cayó con mayor intensidad, el 5,4 por ciento (-4 por ciento en el periodo precedente) fruto de las medidas de austeridad y de consolidación presupuestaria.

En cuanto a la formación bruta de capital (inversión), registró una caída interanual del 6,1 por ciento, mayor que la observada en el trimestre anterior (-4,8 por ciento).

La formación bruta de capital fijo aumentó el ritmo contractivo, hasta alcanzar el -6 por ciento en términos interanuales (-5,2 por ciento en el primer trimestre), debido al mayor retroceso de sus dos componentes. La inversión en bienes de equipo contabilizó un decrecimiento del 2,7 por ciento interanual, superior al descenso del trimestre anterior (-1,2 por ciento); la inversión en construcción intensificó en este trimestre el decremento (-8,8 por ciento) observado en el trimestre precedente (-8,5 por ciento).

Por su parte, la variación de existencias mantuvo un efecto neutro sobre el crecimiento del PIB.

Finalemente, el sector exterior presentó una aportación positiva al crecimiento del PIB de 1,4 puntos porcentuales en este segundo trimestre (igual que en el trimestre anterior), observándose un mejor comportamiento de las exportaciones e importaciones totales, que registraron variaciones del 1,5 por ciento y -0,5 por ciento, respectivamente.

En cuanto al empleo, medido en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, descendió el 4,1 por ciento en el segundo trimestre (-2,9 por ciento en el primer trimestre), lo que representa 38.431 empleos menos. En concreto, empeoró el comportamiento en la construcción (-7,3 por ciento) y en los servicios (-5,6 por ciento), que se contrajeron de forma más intensa que en el anterior trimestre, mientras que en el sector primario y en la industria mejoró con un 1 y un 2,8 por ciento más, respectivamente.

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