Castilla y León cambia el modelo de residencias para garantizar los servicios a domicilio

Dispondrá de más de 43.400 plazas residenciales y una ratio de 7,44 plazas por cada 100 mayores de 65 años
La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Milagros Marcos, ha presentado esta mañana, en la Universidad Menéndez Pelayo, el nuevo modelo de centros multiservicios por el que apuesta Castilla y León. Este modelo constituye una fórmula para adaptar la oferta a las nuevas demandas de los usuarios, garantizar una atención de calidad, la supervivencia de la red de centros y preservar el empleo en el sector de Servicios Sociales. 35 residencias de personas mayores de la Comunidad ya se han ofrecido para implantar este nuevo modelo de centros, que atenderá de una manera más individualizada a sus usuarios y ofrecerá servicios a domicilio a los no residentes

La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Milagros Marcos, ha presentado hoy ante aproximadamente un centenar de profesionales el nuevo modelo de centros residenciales para personas mayores por el que apuesta Castilla y León: los centros multiservicios. Se trata de "adaptar la oferta a las nuevas demandas de los ciudadanos" y de "garantizar la viabilidad y supervivencia de la red de centros", así como de los servicios que prestan a sus residentes y los servicios a domicilio, tal y como ha explicado la consejera en la inauguración del encuentro ''Envejecimiento, fragilidad y dependencia", que ha tenido lugar en la Universidad Menéndez Pelayo, de Santander.

Este modelo resulta "más necesario que nunca", ha resaltado Milagros Marcos, una vez que Castilla y León pactó con el sector y con el Diálogo Social, a finales del mes de julio, potenciar los servicios profesionales y de calidad frente a las ayudas por cuidados en el entorno familiar, tras la reforma de la Ley de Dependencia decretada por el Gobierno de España. Así, se acordó aumentar en un 20% las cuantías máximas para acceder a un servicio y, en paralelo, reducir de forma progresiva las cuantías de los cuidadores familiares.

Con estos acuerdos, la Consejería se comprometió a garantizar a todas aquellas personas dependientes que ahora son cuidados por sus familias el cambio voluntario a otros servicios tanto en el domicilio -teleasistencia, ayuda a domicilio, centros de día- como de atención residencial. Y, para garantizarlo, la idea es facilitar el acceso a estos servicios en todo el territorio de la comunidad fomentando el desarrollo de los centros multiservicios.

La Consejería de Familia ha elegido un modelo de centro "vivo, abierto, más atractivo y flexible, y de mayor calidad", que gire alrededor de la persona y que permita estrechar los lazos de convivencia entre las personas mayores. Desde estos centros se podrán proporcionar diversas prestaciones: teleasistencia, promoción de la autonomía personal, ayuda a domicilio, catering, lavandería, comedor, centro de día, asistente personal y atención residencial. De esta forma, con el nuevo modelo de centros, el usuario que lo desee podrá vivir de forma permanente y los no residentes tendrán la oportunidad de acudir a él a tomar un café, dormir un fin de semana o dos semanas, permanecer durante el día o sólo por la noche, o incluso llevar su ropa a la lavandería del centro.

El servicio residencial también experimentará un cambio sustancial. En lugar de las tradicionales habitaciones dispuestas alrededor de un pasillo, se plantean unidades de convivencia, donde aproximadamente 12 personas convivirán como si se tratara de su verdadero hogar. Tendrán sus habitaciones, pero compartirán dentro del mismo módulo sala de estar, cocina, comedor, salas multiusos y una sala para los auxiliares de enfermería. La idea es que los residentes puedan personalizar su entorno, decorar la habitación de forma hogareña o tener espacio para compartir momentos con sus familiares. En definitiva, que conciban el centro como "su propia casa".

Cada uno de los residentes contará con un coordinador personal de referencia, que tendrá una visión global de la persona mayor y será el encargado de desarrollar el Plan de Vida de la persona asignada. Le prestará una atención directa y estable, y hará un seguimiento individualizado de sus rutinas y cuidados, pero además mantendrá informado de forma constante a sus familiares, ya que uno de los objetivos es que la familia participe más en la atención de sus personas mayores.

Y junto a estas novedades, los centros multiservicios también incluirán unidades de convalecencia sociosanitaria, destinadas a personas en situación de dependencia que, de forma transitoria o definitiva, o por razones de carácter social, no puedan ser dados de alta o no se pueda garantizar la continuidad de los cuidados en su domicilio.

El nuevo modelo de residencias para personas mayores ha tenido una buena acogida entre los centros públicos y privados de Castilla y León, como lo demuestra el hecho de que ya son 35 las residencias que han ofrecido a la Consejería pilotar en su centro este modelo pionero en España y seguir así los pasos emprendidos por la residencia pública Los Royales, en Soria.

Razones de estos cambios

Castilla y León ha optado por este modelo, ya probado en los centros de Protección a la Infancia y Discapacidad, tras detectar que las personas mayores y los profesionales del sistema de Servicios Sociales demandan un modelo de atención residencial alternativo, que huya del modelo hospitalario y que se aproxime a un verdadero hogar. Se trata de un "cambio de enfoque".

Estos cambios, semejantes a los desarrollados con éxito en países europeos, persiguen además favorecer la sostenibilidad de las residencias, especialmente en el medio rural, después de que la crisis económica esté dirigiendo a las familias hacia otros servicios para la atención a sus mayores y esté provocando que las residencias privadas tengan más de un 20 % de plazas vacantes. A eso ha contribuido también el hecho de que Castilla y León disponga de más de 43.400 plazas residenciales y una ratio de 7,44 plazas por cada 100 mayores de 65 años, frente al 4,43 de la media de España, y 2,4 puntos por encima de la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (5%).

Entre los objetivos de la Consejería figura garantizar la viabilidad económica actual y futura del sistema, así como la supervivencia de la red de Servicios Sociales, pero también evitar la pérdida de puestos de trabajo en un sector que emplea en Castilla y León a 35.000 profesionales, de los que 19.300 se corresponden con los servicios destinados a personas mayores.

La consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades de Castilla y León ha compartido hoy el acto inaugural con la consejera de Empleo y Asuntos Sociales del Gobierno Vasco, Gemma Zabaleta. Ambas tuvieron la oportunidad de intercambiar experiencias el pasado 11 de mayo, precisamente en la residencia soriana de Los Royales, con la intención de lograr la excelencia en la atención a las personas mayores y tratar de mantener el liderazgo en el desarrollo de los Servicios Sociales.