Castilla y León acumula 560 millones de déficit hasta octubre

Representa el 1,03 por ciento del PIB.

El déficit de las Administraciones Públicas, excluyendo a las corporaciones locales y las ayudas financieras, se redujo un 11,2 por ciento hasta octubre y sumó 43.115 millones, el 4,05 por ciento del PIB, mientras que en Castilla y León el déficit es de 560 millones de euros, lo que representa el 1,03 por ciento del PIB-

  

Así lo ha señalado el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas quien ha explicado que las comunidades autónomas han registrado un déficit de 14.167 millones hasta finales de octubre, lo que equivale al 1,33 por ciento del PIB.

  

Este resultado deriva de unos gastos no financieros que aumentan un 2 por ciento interanual, con un crecimiento de los intereses del 4,5 por ciento, y unos recursos que descienden un 0,7 por ciento respecto al periodo enero-octubre de 2013.

  

De hecho, las comunidades superan así en algo más de tres décimas su objetivo anual:  Extremadura  del -2,29 por ciento, Murcia (-2,22 por ciento), Andalucía (-1,84 por ciento), Cataluña (-1,76 por ciento), Comunidad Valenciana (-1,57 por ciento), Castilla-La Mancha (-1,46 por ciento), Aragón (-1,24 por ciento) y Madrid (-1,11 por ciento) superan el objetivo.

  

Galicia (-1,03 por ciento) y Castilla y León (-1,03 por ciento) están en el límite y el resto cumplen: Cantabria (-0,96 por ciento), Baleares (-0,92 por ciento), La Rioja (-0,92 por ciento), Navarra (-0,86 por ciento), Asturias (-0,62 por ciento), País Vasco (-0,42 por ciento) y Canarias (-0,31 por ciento).

 

SEGURIDAD SOCIAL

Por otro lado, en el caso de la Seguridad Social, la cifra se debe principalmente al Servicio Público de Empleo Estatal (SPEE), que amplió su superávit hasta el 0,53 por ciento del PIB, mientras que el Sistema de la Seguridad Social registró un déficit del 0,51 por ciento del PIB y el Fogasa contabilizó un déficit del 0,07 por ciento del PIB.

  

Las cifras del Estado van siempre un mes por delante de las déficit público y muestran una disminución superior al 10 por ciento hasta noviembre. En términos de PIB la cifra se sitúa en el 3,34 por ciento y muestran cierto margen de cara al objetivo del 3,5 por ciento fijado para el conjunto del año.

  

El déficit registrado hasta noviembre es consecuencia de unos ingresos de 156.812 millones de euros, un 4,3 por ciento más, y unos gastos de 192.373, lo que supone un aumento del 1,3 por ciento. En términos de caja, que computa los ingresos y gastos cuando realmente se producen, el déficit del Estado se situó en 26.498 millones de euros, el 2,49 por ciento del PIB.

  

La recaudación total hasta septiembre ascendió a 183.149 millones, frente a 171.816 millones en 2013, lo que supone un incremento del 6,6 por ciento. De este importe, 65.999 millones corresponden a ingresos cedidos a las comunidades territoriales por su participación en los impuestos estatales, un 3,1 por ciento más. Los ingresos impositivos totales crecieron un 4,2 por ciento impulsados por los aumentos del IRPF y del IVA en un 4,2 por ciento y un 8,2 por ciento, respectivamente. El resto de ingresos no financieros creció un 26,8 por ciento, con una recaudación total del 22.713 millones.

  

La recaudación total por impuestos directos y cotizaciones sociales, antes de descontar la participación de las administraciones territoriales, sumó 86.032 millones, con un aumento del 2,2 por ciento. De su lado, los ingresos totales por impuestos indirectos ascendieron a 74.404 millones, un 6,7 por ciento más.

 

EL IRPF SUBE UN 4,2%  

En concreto, la recaudación del IRPF fue de 68.027 millones, un 4,2 por ciento más que un año antes debido, principalmente, al aumento de las retenciones del trabajo en un 3,4 por ciento, los ingresos de la Campaña de Renta y la minoración de las devoluciones en un 2,6 por ciento. Los pagos fraccionados crecieron un 7,2 por ciento y el gravamen sobre premios de determinadas loterías aumentó en 193 millones. En términos homogéneos, los ingresos del IRPF aumentaron el 3,6 por ciento.

  

Por su parte, el Impuesto sobre Sociedades sumó 14.102 millones, un 7,6 por ciento menos por el aumento de las devoluciones en un 28,2 por ciento y por los elevados ingresos del año pasado, que no tienen correspondencia este año. Los ingresos de la declaración anual de 2013 fueron de 4.020 millones, un 7,4 por ciento más, mientas que los pagos fraccionados, con una cifra de 12.487 millones, aumentaron un 9,2 por ciento, principalmente por el crecimiento de los grupos consolidados y del resto de las grandes empresas. En términos homogéneos, la recaudación hasta creció un 1,3 por ciento.

 

EL IVA SUBE UN 8,2%

La recaudación del IVA sumó 53.730 millones y se incrementó en un 8,2 por ciento respecto a un año antes, aunque en términos homogéneos, de los que 44.551 millones proceden del IVA operaciones interiores, que experimenta un aumento del 8,5 por ciento.

  

La recaudación por Impuestos Especiales, por su parte, ascendió a 17.959 millones, con un aumento del 2,1 por ciento debido al aumento del Impuesto sobre Labores del Tabaco e Hidrocarburos en un 1,6 por ciento y 1,8 por ciento, respectivamente. En cambio, los ingresos del Impuesto sobre la Electricidad cayó un 4,1 por ciento.

 

BAJAN LOS PAGOS

Por el lado de los gastos, los pagos no financieros efectuados por el Estado se situaron en 143.648 millones de euros, un 1,3 por ciento menos. En este resultado ha influido el descenso de las transferencias corrientes y las inversiones reales, compensados en parte por los mayores gastos financieros y de transferencias de capital.

  

Así, los gastos financieros ascendieron a 31.233 millones, un 11,6 por ciento más, mientras que las transferencias de capital acumularon 7.048 millones, un 46,7 por ciento más. En cambio, cayeron los gastos corrientes en bienes y servicios (-1,2 por ciento), las transferencias corrientes (-6,8 por ciento) y las inversiones reales (-24,1 por ciento).

  

De su lado, los gastos de personal cayeron un 0,3 por ciento y se situaron en 13.755 millones de euros, con un aumento del 0,3 por ciento de las cotizaciones sociales y un descenso del 4 por ciento en los gastos sociales a cargo del empleador y del 0,4 por ciento en los sueldos y salarios.