Casi 10.000 personas acuden a la capilla ardiente del Congreso en las primeras seis horas

Casi 10.000 personas han acudido este lunes a la capilla ardiente del expresidente del Gobierno Adolfo Suárez, situada en el Salón de Pasos Perdidos del Congreso, en las seis primeras horas desde la apertura al público del Palacio de la Carrera de San Jerónimo.

Según los cálculos del Congreso, en torno a 1.500 personas están desfilando por la Cámara Baja cada hora (alrededor de 25 por minuto), por lo que asciende a casi 10.000 el número de ciudadanos que se han acercado a la sede de la soberanía nacional a dar su último adiós al primer presidente de la democracia.

La cola de personas que aguardan para entrar en el Congreso ha aumentado a dos kilómetros de longitud haciendo eses en calles de los alrededores de la sede parlamentaria, a la que se puede acceder con una espera media de tres horas.

La hilera de personas comienza en la boca del metro de Sevilla, y baja por la calle Alcalá hasta la esquina de Cibeles y el Banco de España, donde vuelve a subir hasta Cedaceros. Ahí vuelva a torcer hacia la calle de Los Madrazo.

Baja toda esta calle y sale al Paseo del Prado, pasando por el Museo Thyssen. Una vez allí, gira en la esquina con la Carrera de San Jerónimo recorriendo la parte de ésta que transcurre hasta la entrada principal del Congreso, por donde los ciudadanos acceden a la capilla ardiente.

La cola avanza razonablemente rápido, y ya son miles las personas que desde las doce de la mañana han entrado en la capilla ardiente de Suárez. No obstante, dada la afluencia masiva de personas, la espera para poder acceder al Palacio de la Carrera de San Jerónimo se sitúa ya cerca de las tres horas, si bien eso no está frenando a los ciudadanos, que siguen llegando a las inmediaciones del Congreso para poder despedir a Suárez, tras el que abandonan la institución por la salida que da a la calle Fernanflor.