Carta abierta y declaración de intenciones de la Plataforma Ciudadana 'Ávila es +'

Si algo positivo nos ha traído esta larga y profunda crisis económica en la que actualmente vivimos ha sido, sin duda, la toma de conciencia por parte de la ciudadanía de que todo tiene que cambiar y que en ese cambio estamos todos implicados.

Una crisis que se iniciaba con la debacle financiera causada por unas prácticas bancarias abusivas en todo el planeta, que los mismos que la provocaron decidieron resolver rápida y eficazmente a su favor, sin tener en cuenta las consecuencias que sus decisiones tendrían para el resto de la sociedad. El resultado ya lo conocemos todos: dinero de nuestros impuestos dedicado a “salvar” el sistema bancario a costa de la financiación de los servicios públicos básicos (sanidad, educación, asistencia social). Mientras grandes entramados económicos internacionales cada vez acumulan cada vez más poder, dinero e influencia, los ciudadanos de a pie sufren más recortes, más paro, más desahucios, más desprotección.

 

Todo esto nos ha hecho “despertar” y empezar a reaccionar como ciudadanos, como personas que ya no estamos dispuestas a dejarnos manipular y engañar otra vez, hartos de que nos echen a nosotros culpas que no tenemos y que sobre nuestras espaldas hagan cargar los errores de otros que las tienen bien cubiertas.

 

Pero no todos lo hacemos de la misma manera, lógicamente, porque cada ciudadano en sí mismo es un mundo. Algunos han decidido organizarse bajo las siglas de partidos políticos de toda la vida y otros en los de nueva creación. Los hay que actúan dentro de colectivos, asociaciones y plataformas de distinto carácter y objetivos, todos loables y defendibles. La mayoría de la sociedad, con similares inquietudes pero a lo mejor con menos ganas o posibilidades de implicación, simplemente aguardan expectantes a ver qué pasa con todo esto preguntándose cuándo acabará ya esta crisis. En todos los casos se evidencia la necesidad de que la situación cambie.

 

Nuestra ciudad, como en todas las demás del país, también funciona así. Ya durante los últimos meses y durante el próximo año, de marcado carácter electoral, somos y seremos testigos del nacimiento de nuevas y florecientes formaciones políticas, de la conformación de posibles alternativas electorales de carácter ciudadano en la línea conocida como “Ganemos”, de la proliferación de plataformas y asociaciones ciudadanas que luchan contra la exclusión social, el paro, los desahucios, los recortes en servicios públicos y las que promueven una visión más crítica, solidaria y sostenible de la sociedad.

 

También, y como no podía ser de otra manera, asistimos a un interesantísimo proceso de reestructuración y renovación generacional de algunos de los partidos políticos y organizaciones sindicales tradicionales. En definitiva, algo se mueve ya, también en Ávila.

 

Cuando un pequeño grupo de personas nos planteamos lanzar una nueva plataforma ciudadana como Ávila es + no pretendíamos sino sumarnos a esa vorágine transformadora de la sociedad que nos implica a todos. Vimos desde un principio que nuestra tarea podía ser contribuir en ese sentido mediante la promoción y la implantación en nuestra ciudad de mecanismos eficaces de participación ciudadana y gobierno abierto contrastados ya en otros entornos, precisamente para que todas esas personas y colectivos con voluntad de cambiar las cosas tengan la posibilidad de hacerlo de la forma más eficaz, uniendo esfuerzos y valores positivos.

 

Con esa intención lanzamos nuestra propuesta y los convocamos para que, con el trabajo de todos, cada uno el suyo y a su manera, empezáramos a pensar en una Ávila más viva, más moderna, más democrática, más abierta y más dinámica. Se trataba de ilusionar a una sociedad castigada como pocas por el paro, por la desidia, por la falta de perspectivas, que ve cómo su población envejece y sus jóvenes marchan sin remedio de una ciudad sumida en su glorioso pasado monumental y místico pero aparentemente sin futuro.

 

Y así fue, conseguimos ilusionar a una parte de la sociedad porque planteábamos una dinámica de confluencia de fuerzas y de pensamiento positivo que pretendía sacudirnos a todos de la modorra y sacar a la luz y poner en valor todas las buenas iniciativas que ya funcionaban en la ciudad. Las personas que asistieron el sábado pasado a la I Asamblea de Ávila es +, estructurada por razones prácticas en torno a tres grupos de trabajo (Transparencia y Participación Ciudadana, Economía Social y Sostenible y Elecciones Municipales 2015) pudieron constatar que sumar esfuerzos y conciliar voluntades para conseguir una sociedad mejor es nuestra finalidad y nuestro objetivo.

 

Los asistentes expusieron sus inquietudes, sus ideas y sus proyectos de mejora de Ávila; se habló, se contrastaron opiniones y propuestas y se decidió continuar explorando alternativas realistas y sensatas sobre los asuntos propuestos. Empezar, avanzar, proponer, confluir entre todos. Sumar, en definitiva.

 

Pero algo no debemos haber hecho del todo bien cuando lo que ha trascendido a la sociedad a través de algunos medios de comunicación ha sido la desconfianza y las impresiones negativas de gente que, sin participar en la Asamblea ni asistir siquiera a ella, decidieron que bastaba constatar la presencia de ciertas personas en ella para descalificarla. Se ha dicho incluso que Ávila es + tenía la intención de presentarse como candidatura a las Elecciones Municipales de 2015.

 

Lo que se dijo en el grupo de trabajo sobre Elecciones Municipales era que había que seguir trabajando en el diseño de programas electorales basados en las conclusiones de los otros grupos de trabajo (Economía Social y Sostenible, Transparencia y Gobierno Abierto) y en los requisitos y criterios de selección de candidatos y en la forma jurídica de hacerlo. También se habló de la existencia de más personas y colectivos interesados en el tema y la conveniencia de seguir esa línea. Pero eso no trascendió, ni las interesantes conclusiones de los otros dos grupos de trabajo: eso no interesaba.

 

Ávila es + no es la marca blanca electoral de ningún partido ni formación política. Ávila es + lo que ha dicho es que apoyará y participará con sus iniciativas y propuestas en cualquier candidatura electoral que promueva la participación ciudadana activa mediante el gobierno abierto, la transparencia, la promoción de una economía sostenible basada en el bien común, el respeto al mandato imperativo de los ciudadanos y su posible revocabilidad, la limitación temporal y salarial de los cargos públicos y su sometimiento a un estricto código ético que impida la existencia de conflictos de intereses entre lo público y lo privado. Y cuando decimos “cualquiera” significa que nos es indiferente quién la promueva y la forma jurídica en que lo haga.

 

Ávila es + promueve la participación ciudadana en la política y que la política no pierda nunca su condición de ciudadana. Creemos que es un error plantear una dicotomía entre “ciudadanos” y “políticos”, tratando de enfrentar a los unos contra los otros, considerando a unos “los buenos” y a otros “los malos”. Todos los ciudadanos somos políticos y todos los políticos son ciudadanos. Es cierto que algunos cargos políticos han abusado de su posición y han ido en contra de los intereses de la ciudadanía. Pero no es menos cierto que los ciudadanos hemos consentido e incluso apoyado con nuestros votos a esos malos ciudadanos que gestionaban nuestros asuntos en su beneficio.

 

Devolvamos la política a su esencia, a la participación de todos en la gestión de lo de todos. Reconozcámonos todos responsables y unamos nuestras fuerzas para mejorar nuestra sociedad, haciéndola más democrática y participativa. Sumemos y activemos nuestro gran potencial de cambio. Confiemos en la capacidad de todos para poder avanzar. Lo contrario, la desconfianza, la división, la pretensión algo sólo es bueno si la hacen unos y otros no, los temores y las prevenciones, sólo conseguirán que las cosas se queden como están ahora. Sin ciudadanos y sin unas organizaciones políticas organizadas para defender una sociedad mejor, quedaremos expuestos, como ya hemos experimentado, a los vaivenes de unos intereses económicos salvajes que aplauden la disgregación social, política e institucional sólo porque a ellos les viene mejor para sus balances de cuentas.

 

Es nuestra oportunidad, la de todos los colectivos y ciudadanos de Ávila que queremos que esta ciudad mejore. Cada uno haciendo lo suyo, cada uno participando en sus asociaciones, partidos, plataformas, sindicatos, agrupaciones electorales o su grupo de amigos y colegas, todos hacia adelante. Ávila es + será, si todos lo queremos así, una plataforma y un lema que nos aglutine a todos sin renunciar a nada ni a nadie, sin más compromiso que aportar lo bueno que tenemos y que somos. Y que, gobierne quien gobierne y esté en la oposición quien esté en la oposición, sepa que tiene a todo el tejido ciudadano y social de Ávila pendientes de ellos y dispuestos a colaborar en conseguir lo mejor para esta ciudad.

 

Si no lo conseguimos, al menos no será por no haberlo intentado. Y eso siempre lo tendremos en nuestro haber.