Carmen Lomana muestra su faceta más solidaria un año más

Carmen Lomana
Carmen Lomana ha repetido la organización del mercadillo navideño en el que vende su propio armario. La socialité quiso volver a aportar su granito de arena en estos tiempos difíciles para que las monjas que regentan el comedor de la Beneficencia en Madrid recauden fondos.
MADRID, 17 (EUROPA PRESS)



"El año pasado se me ocurrió que había que hacer algo que llamara la atención y en mi caso es vender ropa, porque la gente me conoce por el mundo de la moda", explicó Carmen, que en dos días ha agotado todas sus existencias.

Asegura que ha sido un trabajo agotador pero que no se guía por ningún criterio para elegir la ropa "Me da mucha pena pero dices 'hay que llenar esto', el criterio es sólo el corazón. Todo es ropa mía, luego está mi cosmética, mi perfume, Consuelo Sierra tiene una tienda de antigüedades y una chica que tiene tocados".

Carmen se encuentra en un excelente momento personal con su pareja Ángel Casaña: "Nos llevamos muy bien y tenemos una forma de ver la vida parecida. Nos damos mucho aire, somos muy libres. El año pasado cuando vino al mercadillo justo empezamos a tontear, todavía no había nada..."

Sus planes para Navidad son tradicionales: "Con mi familia y tomar sopa malagueña, besugo, pavo relleno, turrones... Yo como mucho y antes de empezar a cenar se reza el rosario en mi casa". Está claro que Carmen disfruta de unas fiestas como las de antes.