Carlos Sainz, ante el año de su confirmación en Fórmula 1

Está decidido a superar el 'fenómeno Verstappen' desatado la temporada pasada por su compañero de equipo, aprovechando el nuevo y prometedor motor de Ferrari que estrenará su equipo.

El piloto español Carlos Sainz (Toro Rosso) afronta su segundo año en la Fórmula 1 convencido de que será el de su confirmación y decidido a superar el 'fenómeno Verstappen' desatado la temporada pasada por su compañero de equipo, aprovechando el nuevo y prometedor motor de Ferrari que estrenará su equipo.

  

Sainz llegó a la Fórmula 1 hace un año tras convertirse en el campeón más joven en la historia de la Fórmula Renault 3.5 Series pilotando para el equipo Dams, después de imponerse en un emocionante duelo a Roberto Merhi, que este año se ha quedado fuera del 'Gran Circo' tras correr para Manor.

  

Después de un prometedor inicio de campaña, sumando puntos en cuatro de las seis primeras carreras, atravesó un bache importante en el ecuador del Mundial, encadenando cuatro abandonos consecutivos en Austria, Gran Bretaña, Hungría y Bélgica. Logró rehacerse con una buena racha y el séptimo puesto de Estados Unidos, su mejor resultado, para acabar su año de 'rookie' en decimoquinta posición de la clasificación general con 18 puntos.

  

Su correcto rendimiento quedó solapado por la irrupción de su jovencísimo compañero de equipo, un Verstappen que inició el curso con 17 años y casi acabó triplicándole en puntos (49). Sin embargo, los máximos responsables de Toro Rosso no escatimaron en alabanzas a Sainz y le premiaron con su renovación.

  

"A él se le da más bola, pero solo hizo tres adelantamientos más que yo en toda la temporada. Que al final los suyos hayan salido más por la tele que los míos...  Me lo tomé con filosofía y pensé: 'Si es el nuevo Senna, y le gano, ¿yo qué voy a ser?'. No tengo nada que perder, así es como tengo que verlo. Obviamente confío en que lo puedo ganar y me lo tomo como un revulsivo, como una oportunidad única", explicó Sainz en enero durante un encuentro con la prensa española.

  

A sus 21 años y definitivamente despegado de la sombra de su padre, el madrileño está decidido a asentarse en la Fórmula 1 como ha demostrado en pretemporada, donde ha logrado buenos resultados, y a seguir haciendo carrera en la casa Red Bull, que siempre ofrece el 'caramelo' de poder ascender algún día al equipo matriz.