Cáritas Ávila se propone romper la tradición intergeneracional de la pobreza

La ONG ha presentado este viernes su balance del año 2015, en el que su programa de acogida y asistencia ha beneficiado a 1.421 familias.

Romper la tradición intergeneracional de la pobreza es uno de los principales retos que se marca en la actualidad Cáritas Diocesana en Ávila, para lo cual se plantea fomentar el apoyo a las familias más desfavorecidas para que los hijos puedan continuar sus estudios.

 

Es una de las líneas de trabajo que ha destacado este jueves, junto a la formación para el empleo, el presidente de Cáritas Ávila, Fernando Carrasco, quien ha presentado un balance de actuaciones y resultados del último año para la ONG que, en materia económica, dejó unos ingresos de 1.259.068,80 euros cuyas partidas más relevantes vienen de la subvención del convenio con la Junta de Castilla y León (350.000 euros), Ingresado e Invertido en las Parroquias (253.000 euros) o los donativos generales (211.000 euros).

 

En el capítulo de gastos la mayor cuantía se la llevó, con más de 442.000 euros, el Programa de Acogida y Asistencia dirigido principalmente a afectados por la crisis, que atendió a 1.421 familias abulenses y 4.263 personas en toda la provincia.

 

El programa de empleo fue la segunda partida más importante, con casi 210.000 euros que se invirtieron en la orientación, el seguimiento, la inserción socio-laboral y la formación profesional de 413 personas, logrando 189 inserciones laborales, 55 de ellas en autoempleo. Desde 2012 el programa de autoempleo de Caritas Ávila ha puesto en marcha 19 empresas, 3 de las cuales están contratando gente de Cáritas.

 

Junto con el resto de programas y actuaciones que desarrolla Cáritas Ávila, la inversión en el último año fue de 1.221.457,39 euros, con lo que resta una capacidad de financiación de 37.611,41 euros.

 

Entre esas actuaciones destacó la puesta en marcha del Economato ubicado en las nuevas instalaciones de la Avenida de Madrid, en el que se han invertido casi 11.000 euros y que se ha puesto en marcha ya en 2016. Según explicó Carrasco, se baremaron 242 familias, de las que 133 fueron admitidas, 59 españolas y 74 inmigrantes. Solo 34 de ellas pudieron realizar alguna aportación, mientras que las demás recibieron los suministros de manera gratuíta.

 

'Ama y vive la justicia' es el lema con el que Cáritas Diocesana trabaja desde 2014 y que este año lleva el subtítulo de 'Practica la justicia. Deja tu huella', en referencia a una huella "sostenible y solidaria" de denuncia social, de consumo responsable y colaborativo, de paz y no violencia y de integración, según ha explicado el Obispo de Ávila, Jesús García Burillo.