Cárcel para un conductor borracho que mató a un motorista y lo desplazó 36 metros

El motorista murió en el acto sin que los servicios sanitarios pudiesen hacer nada. El conductor del turismo dio en las pruebas un resultado de una concentración de alcohol de 0,93 miligramos por litro de aire espirado.

Una jueza ha condenado a tres años y medios de cárcel al conductor de un turismo que chocó mortalmente contra un motorista circulando bebido y a gran velocidad la madrugada del 6 de noviembre de 2014 por la plaza de Espanya de Girona.

  

En un sentencia recogida por Europa Press, la titular del Juzgado de lo Penal 5 de Girona, María Pilar Abella, le condena concretamente por un delito de homicidio por imprudencia grave y por otro contra la seguridad vial por conducir bajo la influencia de bebidas alcohólicas.

  

Lluís B., de 22 años entonces, conducía el Seat Ibiza de su madre por la avenida Carretera Barcelona de Girona en dirección a la plaza Marquès, a gran velocidad y después de haber consumido alcohol en las últimas horas.

 

Circulaba "faltando a las más elementales normas de prudencia" por el carril interior de la vía adelantando a los vehículos que iban por el exterior sin ver que en un semáforo en rojo estaba parado un motorista contra el que impactó violentamente, saliendo la víctima despedida unos 36 metros.

  

El acusado, en lugar de detenerse, siguió la marcha hasta el cruce con la calle Pare Claret, donde bajó del vehículo "y se situó detrás de una columna" de una establecimiento de la venida de Barcelona.

 

PROHIBICIÓN DE CONDUCIR

  

Un agente de los Mossos d'Esquadra que iba a trabajar detuvo su vehículo para auxiliar a la víctima, de 27 años, que ya no tenía pulso y que no puedo recuperarse pese a las maniobras de rehabilitación.

  

El acusado, Lluís B., que presentaba evidentes síntomas de ir bebido, dio en las pruebas un resultado de una concentración de alcohol de 0,93 miligramos por litro de aire espirado.

  

Además de la pena de cárcel, la jueza le ha impuesto seis años de privación del derecho a conducir, mientras que la compañía de seguros del acusado ya indemnizó a los padres de la víctima con 126.000 euros.