Cáncer de mama y embarazo, objetivo:no perjudicar al paciente sano

Es poco frecuente, pero el cáncer de mama durante el embarazo puede presentarse en una de cada 3.000 mujeres embarazadas. Los últimos resultados científicos muestran que la quimioterapia pasado el primer trimestre de gestación no produce efectos secundarios sobre el feto y recién nacido.
 

Según explica el doctor Luis Ortiz Quintana, presidente de la Academia Médico-quirúrgica Española, el número reducido de casos, hace difícil el desarrollo de procedimientos y protocolos del manejo del cáncer de mama que se presenta durante el embarazo y por ello requiere de la colaboración de un gran número de centros clínicos.

 

"Es la única situación patológica en la que existen dos pacientes implicados, uno enfermo (la madre) y otro sano (el feto), al que no se debe perjudicar durante el tratamiento del cáncer", señala el doctor Ortiz Quintana, director de la Cátedra Extraordinaria de Patología de la Mama de la Universidad Complutense de Madrid y la Fundación Tejerina. 

 

El cáncer de mama durante el embarazo incluye no sólo al cáncer diagnosticado a la mujer gestante sino también al que se presenta en el primer año tras el parto. Lo más frecuente es su diagnóstico en el segundo y tercer trimestre y cuando se presenta con anterioridad resulta más difícil de manejar.

 

La detección y diagnóstico del cáncer en esta etapa son más tardíos dado que en el embarazo no se realizan mamografías si no existen síntomas. El cáncer de mama suele diagnosticarse tras la detección de un nódulo por la mujer pero en el embarazo existen cambios en el tamaño y dureza de la mama que llevan a que sea más complicado detectar un nódulo y éste debería además tener un mayor tamaño para ser significativo en la exploración.

 

El tratamiento es lo más parecido posible al aplicado cuando no existe gestación, la salvedad principal está en que si se detecta en el primer trimestre de embarazo sólo es posible practicar la cirugía y se descartan por completo radioterapia y quimioterapia. En el segundo y tercer trimestre sí es posible ya realizar un tratamiento con quimioterapia pero la radioterapia se retrasa hasta el nacimiento del bebé.

 

LA QUIMIOTERAPIA NO AFECTA AL FETO    

 

Un estudio prospectivo con 129 casos con centros clínicos de Bélgica, Holanda, Croacia y Canadá y publicado en el 'New England Journal of Medicine' y publicado en octubre de 2015 confirma ahora que la quimioterapia no tiene efectos perniciosos sobre los fetos.

 

El trabajo muestra que a los 18 meses y a los 36 meses de vida los bebés cuyas madres fueron tratados con quimioterapia después de la semana 12 de gestación no presentan diferencias en su desarrollo cognitivo, funcional y cardiológico con respecto a bebés cuyas madres no fueron tratadas con estos fármacos anticancerígenos.

 

Esta 'inmunidad' del feto frente a los quimioterápicos se debe a que el metabolismo placentario no deja pasar a los fármacos y a que tras el desarrollo morfológico inicial del primer trimestre el bebé solo crece en tamaño y peso.

 

Hasta el momento, la recomendación si se detectaba el cáncer antes de la semana 12 era no seguir con el embarazo sin embargo esta decisión ya no es necesaria salvo que el cáncer sea de mal pronóstico. Además, el tratamiento de la enfermedad suele requerir adelantar la fecha del parto (nunca antes de la semana 34 de gestación) para entrar dentro de los protocolos de intervención establecidos para aplicar la radioterapia y reducir los riesgos de avance tumoral.

 

La intervención durante el embarazo es más compleja ya que se deben cuidar en extremo aspectos como la no aparición de hipoxia ni hipotensión, un control estricto de la glucosa y la prevención de la trombosis ya que en el embarazo hay más problemas de tromboflebitis dada la hipercoagulación existente en el periodo gestacional.

 

"Tratar el cáncer de mama en el embarazo es un reto clínico muy importante que requiere de un equipo profesional multidisciplinar que debe incluir además de los profesionales implicados en la gestación y parto a un especialista en medicina materno-fetal y a un neonatólogo para la valoración del recién nacido por lo que requiere de su gestión en hospitales preparados para ello", explica el doctor Ortiz Quintana, especialista del Departamento de Ginecología del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid.

 

La supervivencia libre de enfermedad entre las mujeres que han padecido cáncer de mama en el embarazo es de aproximadamente el 80 por ciento. "Es una patología poco frecuente en el embarazo y de manejo complejo pero se puede tratar y el mensaje de esperanza es que no repercute en la salud del bebé como indican los últimos resultados científicos", concluye el especialista.

 

La Cátedra Extraordinaria de Patología de la Mama de la Universidad Complutense de Madrid y la Fundación Tejerina desarrollará actividades de formación, investigación e innovación científico-técnica. En el ámbito del diagnóstico y tratamiento clínico, se desarrollará un estudio multicéntrico, interhospitalario sobre el problema del cáncer de mama y el embarazo.