Cambiemos en mundo, jamás fue tan necesario y urgente

En el Día Internacional de Erradicación de la Pobreza, Sara Doval nos deja su post

La pobreza esta ahí afuera de nuestra burbuja artificial e hipócrita occidental, nos tocaron la deuda, nos tocaron el sistema financiero, nos tocaron los derechos ¿acaso pensábamos que éramos dioses? ¿Por un momento pensamos que nuestra burbuja jamás se iba a resquebrajar sin defenderla? Pues la realidad daño nuestro cristal, la furia de la sinrazón, del egoísmo del capital nos ha derribado, y la cosa acaba de empezar…

 

La realidad es que de los 7000 millones de almas de nuestra nave llamada Tierra el 80% de la población esta hundida en la mas absoluta miseria,  desde hace años, los mismos años que nosotros los “ciudadanos” occidentales llevamos mirando para otro lado, desde el otro lado, desde nuestra burbuja que aunque era frágil y de cristal, también era turbia y opaca, no quisimos mirar y seguimos sin hacerlo, pues eso significaría un baño de realidad que no sabríamos que hacer con el. Pero la coraza ha caído.

 

La realidad que devora a la mayoría de la población mundial no descansa ni un solo día, es desgarradora, es agresiva y huele a muerte.

 

Desde nuestro acomodado sofá, desde nuestro mando a distancia elegimos la realidad que queremos vivir, esa realidad que pensamos que es nuestro micro-mundo, que hipócritas, cambiamos del fútbol, a Corazón Corazón, y después… en el telediario a la hora de comer tenemos que “soportar” las duras imágenes de la realidad: ahora le toca al televidente observar a los huesudos niños somalíes, tranquilamente cambiamos de canal o simplemente masticamos la comida de nuestra boca mas pausadamente compadeciéndonos de los pobres críos, maldiciendo a los gobiernos, dictadores, banqueros por consentir tremenda injusticia, pero pronto caemos en la cuenta de que no podemos dar ni un solo euro para frenar el hambre, pues una de dos, o tengo que ahorrar por la crisis, no llego a fin de mes, o quizá pensamos rápidamente que realmente no sabemos si nuestro dinero llegará hasta el terreno…y la cosa, tristemente, se queda ahí, hasta el próximo telediario, hasta la próxima tragedia.

 

Pero resulta evidente que sí podemos frenar el hambre, ¡¡que sorpresa¡¡ ¿verdad? actualmente somos cómplices dentro de nuestra burbuja occidental con el sistema, algunos intentan, con poco éxito, hacer la revolución desde el mando a distancia, pero la mayoría somos cómplices porque miramos a otro lado, somos cómplices de la esclavitud mundial al poder, al capital, porque nosotros los occidentales sustentamos el sistema, a los que tanto odiamos entre bocado y bocado, sustentamos con nuestra indiferencia, a los dictadores, los gobernantes, los lobbys, las multinacionales, los bancos, el FMI, la UE, BCE, FAO, tienen nombre y apellidos y son zombis del dinero y del poder, y están ahí, delante de nuestras narices, están tan seguros de nuestro “duerme vela”, que se han atrevido a cagarnos encima, dentro de nuestra burbuja, porque saben que la mayoría no vamos a reaccionar, ¿será esa la mayoria silenciosa?. Pero realmente ellos son sólo unos pocos de miles, comparados con los miles de millones de pisados y parias a los que oprimen, ¡¡démonos cuenta de una  vez de que somos las masas borregas que les sustentamos¡¡ y dejemos de hacer caso al perro-pastor que nos esta llevando al acantilado.

 

La mundialización de la rebelión, la indignación es la herencia que nos habéis dejado a los jóvenes, nosotros tenemos las armas, tenemos la información, tenemos la red, tenemos la educación, y lo mas importante tenemos la rabia del pueblo y los viejos rebeldes ya no están solos, jamás serán cuatro gatos, nunca más, el despertar es mundial, vean, vean la televisión y veran que algo esta cambiando, “las primaveras”, los 15ms no han muerto se están organizando la lucha, la victoria esta a la vuelta de la esquina.

 

Los jóvenes que quieren pan para todos, justicia y libertad en cualquier parte del mundo, no son los que se gastan 2000€ en un billete de avión para ver al Papa, son los que están en cada barrio con su pequeña realidad, esperando el cambio, pero no están sentados esperándolo, van a por él, están en las plazas intentando despertar a los zombis, a las ovejas.

 

La pobreza es la realidad que está ahí fuera. En un país de África, existe una señora muy digna, que vive con sus 5 hijos en una pequeña habitación, en la habitación no hay nada mas que una olla, es la inversión de su vida, la olla es la diferencia entre la vida y la muerte de sus pequeños, pues esa olla es en la que cocina el arroz que después venderá en el pequeño mercado local y que después de todo el día, los beneficios los repartirá para comprar mas arroz y dar algo de comer a sus pequeños, al día siguiente se repetirá el mismo ritual, esa es su realidad, en este caso la vida de 6 personas depende de una olla y como ella miles de millones están en esa batalla: la de sobrevivir.


Salgamos de nuestra realidad ficticia y seamos valientes, veamos esa olla, y cambiemos el mundo, jamás fue tan necesario y urgente.


Sara Doval

Miembro del Consejo Político Federal