Cámara Agraria de Salamanca: de 0 a 140.000 euros de deuda en tres años

Aurelio Pérez, durante el último pleno de la Cámara Agraria (Foto: Cynthia Duarte)

La gestión del ex presidente, Aurelio Pérez, ha llevado a la entidad cameral a la ruina dejando a tres trabajadores en el paro y sin cobrar el dinero que les corresponde, además de dejar en el aire el patrimonio de los profesionales.

De 0 a 140.000 euros en solo tres años. Ésa es la deuda que ha generado el ya ex presidente de la Cámara Agrariam de Salamanca, Aurelio Pérez, después de tomar el mando tras la dimisión de Asaja en junio de 2012, por no poder gestionar los recursos de la entidad ante el drástico recorte de las ayudas por parte de la consejería de Agricultura.

 

Ante esta situación, Aurelio Pérez asumió el mando en una Gestora primero y tras ganar las elecciones del 2 de diciembre de 2012 más adelante, en coalición con UPA y su Alianza por la Unidad del Campo, con el fin de convertirse en el ‘salvador’ de la Cámara Agraria tras denunciar la actitud llevada a cabo por Asaja y que tres años más tarde llevaría a cabo él mismo.

 

En este periodo de tiempo, la Junta ha llevado a cabo recorte tras recorte en sus ayudas a la Cámara hasta el final de las mismas, tal y como denunció Asaja en junio de 2012, alertando de la imposibilidad de gestionar los recursos humanos y materiales sin dinero público, motivo por el que tomó la decisión de dar un paso atrás.

 

Durante estos tres años, Aurelio Pérez ha vendido una gran parte del patrimonio de los agricultores y ganaderos de Salamanca con el único fin de pagar, poco a poco, la deuda que él mismo generó con su gestión y que ha dejado por el camino a tres trabajadores, que aún no han percibid nada de la cantidad que se les adeuda, para una deuda general de la entidad de 140.000 euros.

 

Esta cantidad de dinero, Pérez quiso saldarla mediante un acuerdo con el Ayuntamiento al que ‘regalaba’ todo el patrimonio de la entidad cameral a cambio de la creación de una biblioteca del campo en Salamanca, locales para reunirse y una opción preferente en la compra de pisos para los ‘socios’ de la Cámara, además de asesoramiento inmobiliario, o lo que es lo mismo, nada que tenga que ver con el sector agroganadero.

 

Finalmente, en septiembre de 2015, la cúpula de la Cámara Agraria, con Aurelio Pérez al frente, decidió dimitir al no poder hacer frente a los gastos ni a la gestión de los recursos, hecho que se formalizó en el último pleno de la entidad el 19 de octubre, dejando al borde de la liquidación total y definitiva un organismo que debió ‘morir’ tres años antes para no dejar ‘cadáveres’ por el camino.

 

OPACIDAD EN LAS CUENTAS

 

A todo esto hay que sumar la opacidad en las cuentas por parte del presidente de la Cámara Agraria ante la insistencia de Asaja en contar con las mismas con el fin de analizar los ingresos y los gastos.

 

Para ello, ya ha anunciado que pedirá una auditoría de las mismas para conocer el balance de gastos e ingresos de la etapa de Aurelio Pérez como presidente.