Burgos critica el rechazo de los senadores populares a que los afectados por preferentes recurran a la via del arbitraje

El senador socialista por Ávila, José María Burgos, ha criticado que el PP haya rechazado este jueves en el Senado que los pequeños ahorradores afectados por la tenencia de participaciones preferentes puedan recurrir a la vía del arbitraje, para el socialista "una solución más rápida y satisfactoria para el mantenimiento de sus ahorros". Burgos señala que el PP "se quedó solo" en su rechazo a la moción presentada por CiU pero logró, gracias a su mayoría absoluta en la Cámara, que la propuesta no fuera aprobada

José Marís Burgos ha subrayado que los senadores del Partido Popular por Ávila, Antolín Sanz, María del Carmen Aragón y María de los Ángeles Ortega rechazaron la moción, al igual que todo su grupo parlamentario, y "lograron tumbar la iniciativa original de CiU que fue apoyada por todos los grupos, a excepción del PP".

 

José María Burgos ha destacado que "el Gobierno tiene que salvar a los bancos pero de forma prioritaria debe garantizar los ahorros de la gente porque de lo contrario la economía no va a funcionar". El senador socialista se ha referido al problema de muchos ciudadanos, mal informados, que confiaban en su caja de proximidad; "es el problema, por ejemplo, de Caja Ávila, de Caja Segovia, de Caja Rioja, de Caja Canarias, Caixa Laietana o Bancaja".

 

Burgos ha explicado que "a muchos ciudadanos les vendieron preferentes y después les hicieron transformar estas participaciones en acciones de Bankia, lo que suponía en la práctica, la pérdida casi segura de la mayor parte de sus ahorros y esa es la situación que hemos venido a intentar solucionar con el acuerdo de arbitraje”.

 

Como explicó a continuación, la moción de CiU que ha sido rechazada por el PP “aspiraba a ayudar a una gente que no ha sido estafada una vez sino dos, que no solo ha sido vulnerada su confianza por la banca de proximidad, por su caja de ahorros, vendiéndole la preferente, diciéndole que era un depósito a plazo fijo o similar, sino que además se le ha forzado a cambiar esas participaciones preferentes por acciones de Bankia porque se le aseguraba que, en caso contrario, no iba a recuperar nada. Y eso sí fue, por tanto, un abuso de confianza”. A su juicio, “si hubiera sido un banco, los clientes no lo habrían comprado porque ya saben los ciudadanos, menos informados, y los otros también, que el banco es una entidad con ánimo de lucro, algo que, en principio, no se le atribuía a las cajas de ahorro".

 

Por último, José María Burgos ha mostrado su sorpresa por el hecho de que seis de las siete cajas que fundaron Bankia hayan “obligado” a los titulares de preferentes de Caja de Ávila, Caja Segovia, Caja La Rioja, Caja Canarias, Caixa Laietana y Bancaja a convertir sus participaciones en acciones de Bankia mientras que los titulares de preferentes en Cajamadrid no fueron obligados a ejecutar esta conversión de preferentes en acciones, teniendo la posibilidad de acogerse al arbitraje para recuperar su dinero, cosa que se le niega a los clientes de las seis cajas anteriormente citadas.