Brian Currin llega este jueves a Euskadi, tras la visita de Powell y de los verificadores

Brian Currin.
El Grupo Internacional de Contacto (GIC), dirigido por Brian Currin, llegará este jueves a la Comunidad Autónoma Vasca para realizar un seguimiento de los pasos que se están dando hacia el fin de ETA y tratar de establecer iniciativas que impulsen la pacificación.
BILBAO, 27 (EUROPA PRESS)



La visita del GIC se produce después de que este miércoles el jefe del Gabinete de Tony Blair, Jonathan Powell, se reuniera con el lehendakari, Iñigo Urkullu, con el presidente del EBB del PNV, Andoni Ortuzar, y representantes de la izquierda abertzale y del PSE-EE para tratar de avanzar hacia un final del fin de ETA.

Currin también aterrizará en Euskadi a primera hora de la tarde, sin que haya transcurrido una semana desde que la Comisión Internacional de Verificación (CIV), dirigida por Ram Manikkalingam, anunciara el sellado por ETA de una pequeña parte de armamento, y la citación de los verificadores a declarar ante la Audiencia Nacional.

El impulsor de la 'Declaración de Bruselas' también llegará un día después de la jornada en la que se iba a celebrar un nuevo Foro de Aiete, en San Sebastián, con importantes personalidades internacionales, pero que se ha suspendido hasta nueva convocatoria.

Este mismo miércoles por la tarde, el GIC comenzará los contactos previstos en su agenda con diferentes agentes políticos y sociales vascos, que continuarán este viernes por la mañana. Ya por la tarde, viajará hasta Baiona, donde continuará con sus reuniones con colectivos del País Vasco francés.

El 1 de marzo, Brian Currin y otros miembros de su grupo, como Pierre Hazan, intervendrán en las jornadas del Foro Social organizadas por Bake Bidea y Lokarri en Baiona, en las que se debatirá sobre las recomendaciones que el Foro Social, reunido en Pamplona y Bilbao los días 4 y 15 de marzo de 2013, elaboraron con el objetivo de avanzar en la consolidación de la paz.

Entre otras recomendaciones, se proponía "alcanzar consensos básicos para abordar los principales retos del proceso de paz", como son "el desarme y desmantelamiento de estructuras militares de ETA, la reintegración de las personas presas y huidas, la garantía de los Derechos Humanos, afrontar todo lo sucedido y establecer las bases de la convivencia en el futuro".

También se planteaba "diseñar, desarrollar y culminar un proceso de desmantelamiento y desarme" que sea "controlado, ordenado y consensuado", que contaría con la intervención y colaboración de organismos facilitadores independientes.

Asimismo, se consideraba necesario "facilitar la integración de las personas presas y huidas", proceso que se debería abordar "por medio de cauces legales, aceptando que el mismo, siendo integral, y se debe desarrollar de forma individualizada, escalonada, y en tiempo prudencial".

Este proceso requeriría, por parte de los presos, de su compromiso "con el nuevo escenario de paz y renunciar a vías violentas", además de que haya "un reconocimiento del daño causado como consecuencia de su actuación".