Blázquez asevera que Benedicto XVI "no se ha aferrado al poder ni ha huido ante las dificultades"

El arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, ha recalcado este domingo, en una celebración de acción de gracias, que la decisión del Papa Benedicto XVI, de dejar el Pontificado muestra que "no se ha aferrado al poder ni ha huido ante las dificultades".
VALLADOLID, 24 (EUROPA PRESS)



En la homilía de esta misa celebrada en la Catedral vallisoletana, el titular de la Archidiócesis se ha dirigido a los fieles para manifestar el agradecimiento a Benedicto XVI, que dejará el Papado el próximo jueves, 28 de febrero.

El arzobispo ha recordado que, cuando se conoció la decisión de Benedicto XVI de renunciar a su cargo, el pasado 11 de febrero, "la sorpresa, el desconcierto y la paralización" iniciales dejaron paso pronto a un "sentimiento de honda gratitud por un ministerio tan intenso y generoso".

Eso sí, ha defendido que el Papa "no se ha aferrado al poder, ni ha huido ante las dificultades", sino que ha constatado que ya no podía ejercer "adecuadamente" su labor a causa de sus fuerzas "ya escasas e innecesariamente venidas a menos" y ante la "complejidad" del ministerio. "En adelante puede servir mejor a la Iglesia en la oración y la vida escondida", ha concluido el arzobispo.

Blázquez ha destacado que el pontífice, desde ya antes de ser obispo de Roma, ha dedicado su "larga vida" al "estudio, la reflexión y la escritura", por lo que durante el ejercicio del Papado ha ofrecido "diálogos con intelectuales abiertos al sentido de la existencia, discursos en parlamentos y ha emitido diagnósticos hondos y acertados" para mostrar "cuál es el lugar de la fe cristiana y de la Iglesia en el Mundo.

Así, ha defendido que, según el papa Ratzinger, Dios "no se identifica con el irracionalismo "ni debe ceder a la violencia", lo que supone una orientación apreciable para "creyentes y no creyentes, cristianos y no cristianos; y católicos y no católicos".

Ricardo Blázquez ha manifestado su convicción de que el Pontificado de Benedicto XVI ha sido "un don de Dios para la Iglesia y la Humanidad" ya que ha "confirmado la fe" en una situación "marcada por la incertidumbre, la confusión y la búsqueda de nuevos horizontes misioneros".

También ha subrayado su labor de "maestro" durante los ocho años de ministerio e incluso ha comparado algunas de sus homilías con las de San León Magno y San Agustín. "Son textos claros, espirituales y bellos en los que ha simplificado lo más complejo sin perder hondura y riqueza", ha recalcado.

Por último, ha querido responder a la petición formulada por el propio pontífice para que los fieles orasen por él y lo ha "confiado" a Nuestra Señora de Alltöting, a cuyo santuario, como ha apuntado Blázquez, Ratzinger peregrinó "desde pequeño".