Becarios como un trabajador más, pero sin cobrar

La senadora socialista por Ávila, María del Carmen Iglesias, considera que las becas en fraude son un elemento más de profundización en la ya inasumible precarización del trabajo en España, y que “el Gobierno no puede ser cómplice de ofertar mano de obra juvenil a bajo coste”.

Iglesias ha señalado que “aunque el actual Real Decreto 592 2014 establece el carácter formativo de las prácticas estudiantiles y la relación no laboral que se establece con la empresa, lo cierto es que demasiados empleadores utilizan a los becarios para no tener que pagar un salario ni aplicar el Estatuto de los Trabajadores”.

 

“Siendo el objetivo de los programas de prácticas para becarios la formación del estudiante en el entorno de un trabajo real para, llegado el momento incorporarse al mercado laboral con los conocimientos adquiridos en la empresa, lo cierto es que la laxitud de la actual regulación hace que en la práctica los becarios se hayan convertido en simple mano de obra barata que, además, en unos casos es empleada para la realización de trabajos poco relevantes (obviando las obligaciones formativas) y en otros para llevar a cabo las mismas funciones que cualquier otro trabajador de la empresa (según un estudio de la Comisión Europea de 2015, el 72% de los becarios se encontraban en esta situación)”, dice la senadora socialista, quien añade que “todo ello, tiene lugar en el ámbito de un mercado laboral que no ofrece a los jóvenes más que puertas cerradas, y en consecuencia, tienen que elegir entre aceptar un trabajo precario o la nada laboral”.

 

Según María del Carmen Iglesias, “o podemos asumir como inevitable, sin más, el mal uso que se hace en ocasiones de la becas. Hay que revisar el marco regulatorio de las prácticas no laborales, que debe ser más riguroso y justo, y acotado a las prácticas incluidas dentro de los planes de estudio y, desde luego, reforzar la inspección laboral para que persiga su uso fraudulento”.