Bandadas de buitres matan en los últimos días a media docena de reses de vacuno y ovino en La Moraña

Bandadas de buitres matan en los últimos días a media docena de reses de vacuno y ovino en La Moraña

Los ataques se han producido en los municipios de Vega de Santa María y Riocabado

Ante estos nuevos ataques,  UCCL "considera vergonzosa la actitud del Gobierno autonómico, ya que sigue sin publicar el decreto que aplicará al territorio castellano-leonés la legislación nacional sobre la alimentación de estas aves carroñeras con los cadáveres de la ganadería extensiva. Con dicha medida se podría evitar los ataques y muertes de reses sanas".

 

 UCCL exige a la Junta de Castilla y León que indemnice directamente a los ganaderos afectados, "pues es un daño patrimonial evidente, y que no se requiera de la suscripción de seguro alguno. Es un caso idéntico a los ataques de los lobos, y ya conocemos la reciente sentencia del Tribunal Supremo".

 

RELATO DE LOS HECHOS

 

Ante la incredulidad de aquellos que no aceptan que los buitres son algo más que animales carroñeros solo basta con escuchar los relatos e indicaciones de los ganaderos Gustavo Adolfo Fernández Canales y de Damian González Herráez, de los municipios de Vega de Santa María y Riocabado respectivamente, para comprender que lo que dicen es cierto, tan cierto como que han perdido animales completamente sanos, directamente matados por los buitres.

 

En ambos casos los rebaños de animales están en parcelas cercadas, sin que sea posible el ataque de los lobos. Los hechos han tenido lugar en la última semana de abril y la primera de mayo. A Gustavo Fernández los buitres le mataron dos ovejas en sendos ataques, en el paraje denominado La Herrada (parcela catastral número 37 del polígono 2), a poco más de un Km de la localidad de Vega de Santa María, desde donde se divisa perfectamente la finca en la que pastorea el ganado. Los hechos tuvieron lugar el día 21 y el día 25 de abril, y como consecuencia de ello el ganadero efectuó una denuncia ante el cuartel de la Guardia Civil de Ávila ya que con anterioridad realizó una llamada al cuartel de Adanero para que los agentes se personasen en el lugar a comprobar los hechos, pero nadie acudió.

 

Según indica Gustavo, las aves atacaron a cada una de las ovejas cuando ambas se encontraban tumbadas, dormitando, y relativamente separadas del resto del rebaño, en pleno día. En ésta época del año los animales disponen de suficiente alimento y necesitan poco tiempo para comer, por lo que pasan parte del día tumbadas. Ante tan gran número de buitres la oveja no tiene alternativa más que sucumbir ante las garras y los picos de las citadas aves. Las dos ovejas muertas eran jóvenes y totalmente sanas. Gustavo tuvo la oportunidad de observar uno de los ataques desde el comienzo, e incluso grabarlo con el móvil, comprobando que en pocos minutos la enorme bandada de buitres se comió la res.

 

Otro hecho que evidencia que los animales han sido matados por los buitres es el que, como se observa en video que se tomó, los ojos del animal estaban intactos, y además con brillo, nada mas que los buitres fueran espantados, estando comido todo el cuerpo salvo estómago y esqueleto. Es sabido que en el caso de reses muertas los primeros animales que acuden son los córvidos (cuervos, grajos), los cuales se comen las partes blandas como los ojos, y a continuación, guiados por los córvidos, acuden los buitres. Según el ganadero, llegó a haber casi dos centenares de buitres, tanto leonados como negros. Además de los animales muertos, hay que considerar los daños causados al resto de animales del rebaño, ya que se encuentran estresados, y durante los ataques se apelotonaron en un rincón de la parcela.

 

En el municipio de Riocabado los daños han sido aún mayores, ya que el día 25 de abril los buitres atacaron y mataron a dos terneros, el día 2 de mayo a otro, y por último, el día 3 de mayo a uno más. En todos los casos se trata de terneros perfectamente sanos, de más de una semana de vida, incluso dos. Al igual que en el caso de las ovejas, los terneros se encontraban, junto con las madres, en una parcela a poco más de un km de la localidad de Riocabado, en el paraje conocido como Prado de los Bueyes. Según Damián González, llegó a ver hasta medio centenar de buitres comiendo los animales, y no tiene ninguna duda de que los buitres han matado a cada uno de los cuatro terneros, los cuales tenían un valor medio superior a los 340 euros. En el día de ayer, 7 de mayo, un agente medioambiental del Servicio Territorial de Medio Ambiente se ha acercado al lugar de los hechos y ha emitido un informe sobre lo sucedido.

 

Ambos ganaderos ha de estar constantemente vigilando sus rebaños, pues en cualquier momento pueden volver a sufrir ataques y muertes en sus ganados.