Aznar pide un "mandato claro" para Rajoy porque va a recibir una "ruina económica"

Insta a hacer la "revolución de la normalidad", para poner fin a años de división y extremismo con un proyecto de "concordia

El ex presidente del Gobierno, José María Aznar, pidió un "mandato claro" para Mariano Rajoy porque va a recibir en herencia una "ruina económica" que le dejará el PSOE, partido del que dijo que "siempre sale muy caro". Además, instó a hacer la "revolución de la normalidad" con un proyecto de "concordia", en el que no haya "ni burlas, ni menosprecios", se ponga fin a "años de enfrentamiento y división" y se deje atrás los años de "frivolidad, extremismo e irresponsabilidad".

Aznar realizó estas afirmaciones en su discurso para inaugurar la Convención Nacional del PP, que se celebra hasta el sábado en Málaga.

El ex jefe del Ejecutivo recordó la herencia que él había dejado cuando concluyó su mandato en 2004, realizó una dura crítica de lo que ha sido el periodo de gobierno socialista y advirtió de la herencia que va a recibir Rajoy, una "ruina económica y social como no ha dejado nadie nunca".

Por ello, consideró que la responsabilidad que va a tener el próximo presidente del Gobierno es "enorme", con un trabajo "ingente", y la primera tarea que tendrá que abordar será recuperar para España la confianza "malgastada por años de frivolidad, de extremismo y de irresponsabilidad" y "poner fin a "años de enfrentamiento y división".

"No nos tenemos que disfrazar para pedir el voto"
Por ello y para llevar a cabo esta labor, pidió un "mandato claro" y un "amplio respaldo" para Mariano Rajoy , para que pueda acometer con "todo el impulso posible y con máxima urgencia todas las reformas necesarias".

En este sentido, quiso dejar claro que el PP no tiene que esconder ni sus siglas, ni sus principios para pedir el voto, en referencia, aunque sin citarlo, a la desaparición de las siglas del PSOE en algunos de sus anuncios y del cambio de color en el escenario que se visualizó en la Conferencia Política que celebraron los socialistas el pasado fin de semana, en que utilizaron abundantemente el azul que utiliza el PP como seña de identidad.

Aznar destacó como cualidades del proyecto del PP el que es "moderado, reformista e integrador", dispuesto a "entenderse en todos los acentos" y con la propuesta de un proyecto de "concordia" y "sin burlas, ni menosprecios".

El dirigente popular contrapuso la herencia que él recibió en 1996, una España con el "agujero del paro, despilfarro y corrupción" frente a la que él dejó a los socialistas en 2004, la mejor herencia recibida en la democracia.

Sin embargo, advirtió que ahora la herencia que recibirá Rajoy será "aún peor" que la que le tocó a él. "Rajoy va a recibir el 20N una ruina económica y social como no había dejado nadie nunca", exclamó.

"Los socialistas nos salen siempre muy caros"
En este sentido, explicó que "los socialistas nos salen siempre muy caros; nos arruinan el presente y nos hipotecan el futuro". Puso ejemplos de lo que él considera que va a ser la herencia socialista y precisó que a España le ha salido muy cara la "invención de derechos que no son tales y el desprecio a las leyes en vigor"; la decisión de "burlar la Constitución por la puerta de atrás" para "contentar a sus socios"; la "sesuda tesis de que el dinero público no era de nadie" por lo que "podía gastarse sin freno" -en este punto, matizó que algunos no tenían muy claro que significaba eso-.

También apuntó que salen muy caros los tratos de los socialistas para "mostar a los terroristas como hombres de paz". Pero concluyó que la "burbuja socialista" ha estallado y ha dejado "al desnudo", "completamente en cueros" la "vacuidad de sus dirigentes y el vacío de su proyecto".

Aznar recalcó que esa "burbuja" ha estallado y ahora, desde Europa, les envían cartas "diciéndoles lo que tienen que hacer", los "terroristas" pueden admirar el espectáculo "aposentados" en las instituciones democráticas y también han dejado a España "más debilitada, más empobrecida y más entrampada que nunca".

El meteorito del PSOE se ha instalado en España
El ex presidente se refirió a la justificación que da el Gobierno socialista de que la crisis económica es exterior para apuntar irónicamente que el PSOE pretende "simular que sobre España se ha estrellado un meteorito en forma de crisis financiera internacional". Pero advirtió de que "el meteorito son ellos mismos" y "ese meteorito sí que ha estallado sobre España".

Por ello, propuso hacer la "revolución de la normalidad", para que sea normal no gastar más de lo que se ingresa, que todos puedan disfrutar del espacio público, que los padres se responsabilicen de la educación de sus hijos, que se proteja el valor de la vida humana, que los estudiantes hagan exámenes y se recompense el esfuerzo, que los jóvenes tengan perspectivas de empleo y futuro, que se aliente la iniciativa y el emprendimiento, que lo normal sea cumplir los compromisos, que el Gobierno defienda los intereses de España o que lo normal sea "respetar la Historia de tu país y no reabrir heridas del pasado".

Para Aznar, lo normal es no excluir a nadie y contar con todos, que funcione la lealtad institucional, que se cuide la lengua común, que las "víctimas sean reconocidas y los verdugos paguen sus crímenes", que se trabaje por la derrota de ETA o que los delincuentes cumplan sus condenas.

"Lo normal es proteger la nación y fortalecer lo que nos une", exclamó el ex presidente del Gobierno, quien apuntó que también la normalidad es que nadie tenga que apuntar a España los "deberes" de debe hacer, ni alimentar la "deriva" de 17 "mini-estados inviables".

El ex jefe del Ejecutivo no quiso olvidar a Manuel Fraga, a quien dijo que había ido a visitar recientemente y pidió a todos los que acaban de empezar que tomen las cualidades fundamentales de Fraga "honrada pasión política, inagotable capacidad de trabajo y vocación vital de servicio a España". Allí mismo trasladó el saludo que enviaba Fraga a sus compañeros.