Ávila se encuentra entre las 15 capitales que más esfuerzo fiscal piden con el IBI

 Soria, Ávila, Salamanca y Segovia se sitúan entre las primeras 15 capitales de provincia que más esfuerzo piden a los contribuyentes con el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) que es el que más peso tiene en los tributos municipales, según el Ranking Tributario de los Municipios Españoles elaborado por el Ayuntamiento de Madrid.

En concreto Soria ocupa séptimo puesto, Salamanca en el noveno, Ávila el 11, y Segovia el 13 de entre las 52 capitales de provincia españolas en las que Barcelona está en sexto puesto, Madrid en el 16, Valencia en el 19 y Sevilla en el 25.

 

La capital de provincia de Castilla y León más barata en cuento al IBI es Palencia que ocupa el puesto 46 del ranking, seguida de Valladolid en el 40, Burgos el 31, León el 27 y Zamora el 26.

 

El Ayuntamiento de Madrid elabora desde 2003 el Ranking Tributario de los Municipios Españoles. Está confeccionado a partir de datos referentes a los principales impuestos y tasas municipales de los 52 municipios capitales de provincia, incluyendo las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, así como de los municipios de la Comunidad de Madrid con una población superior a 50.000 habitantes.

 

Los términos de esfuerzo fiscal absoluto y relativo se han empleado en esta clasificación desde entonces. Dichos conceptos expresan el esfuerzo que se exige a los contribuyentes como consecuencia de las decisiones adoptadas por los gestores municipales dentro del ámbito de sus competencias (los ayuntamientos pueden establecer tipos de gravamen y otros elementos tributarios dentro de unos límites que le fija la Ley Estatal).

 

El esfuerzo absoluto se traduce en el importe requerido (en cifras absolutas) a cada contribuyente en cada municipio, de acuerdo con la metodología utilizada para cada tributo y como consecuencia de la utilización de la capacidad normativa por parte de cada ayuntamiento.

 

El esfuerzo relativo se identifica con el grado de ejercicio de la capacidad normativa de cada municipio. Cuantifica, en porcentaje, el recorrido fiscal, es decir mide la utilización de la potencialidad impositiva.

 

Respecto al IBI, para determinar el esfuerzo fiscal absoluto se ha considerado que los municipios tienen un valor catastral general de 6.010,12 euros, excepto para aquellos en los que desde la entrada en vigor del IBI en 1990 ha habido revisión de valores catastrales.

 

En estos casos, el importe del valor catastral que figura en el ranking recoge el incremento medio experimentado como consecuencia de dicha revisión. De esta forma se consiguen valores homogéneos que aplicando sobre los mismos el tipo de gravamen  aprobado por cada uno de los municipios determina la posición de cada uno de ellos en el Ranking.