Ávila se concentra para pedir un pasaje seguro para los refugiados

Concentración.

Alrededor de un centenar de personas, entre los que se podía ver a cargos públicos de Izquierda Unida, UPyD y Trato Ciudadano, se han manifestado en nuestra ciudad para exigir a todos los gobiernos que abran vías seguras de acceso al territorio para que quienes huyen de la guerra y la persecución no tengan que jugarse la vida en trayectos imposibles por mar o por tierra.

"'Pasaje Seguro' es el grito que hoy nos une a los pueblos de Europa, exigiendo a los gobiernos el establecimiento de rutas seguras para los cientos de miles de personas que se han visto obligadas a abandonar sus hogares y buscar un lugar seguro en nuestro continente", dice el manifiesto que llama a la movilización.

 

El manifiesto recuerda que "en el mundo hay más de 60 millones de personas en situación de desplazamiento forzado, la cifra más alta que recuerde la historia reciente de la Humanidad" y "la única solución viable es dar una respuesta humanitaria que contemple de forma contundente y sin atenuantes la salvaguarda de sus vidas y el reconocimiento pleno de sus derechos".

 

"Sólo en 2015 murieron en su intento de llegar a Europa cerca de 4.000 personas, de las cuales al menos el 30 por ciento eran menores de edad. En lo que llevamos de año contabilizamos 410 víctimas fatales más. A todas ellas habrá que sumarles las historias que desaparecen bajo las aguas sin dejar rastro de su existencia (...) y las voces silenciadas de más de 10.000 niños y niñas que Europa parece haber perdido", explica.

 

Asimismo, el texto incide en que si bien "la foto del pequeño Aylan" pareció "actuar como torpedo para la conciencia" de los gobernantes, "la única respuesta es enviar buques Armados de la OTAN para controlar las aguas del Egeo y el funcionamiento de las mafias", cuando "es mentira que éstas sean el origen de este sinsentido".

  

"Las mafias son una consecuencia del control y externalización de fronteras, y están creciendo en forma proporcional a las medidas de control que establecen los gobiernos europeos (...) Cada vez que se levanta una valla, cada vez que una concertina desgarra la piel de una o un migrante, cada vez que se deniega un visado humanitario, cada nuevo muro que se construye, cada campo de refugiados que se eterniza, es un acicate para que estas vidas desesperadas caigan en manos de redes de tráfico de personas", afirman los convocantes.