Ávila por el Derecho a Vivir celebra la aprobación del Anteproyecto de Ley de Protección de la Vida del Concebido y los Derechos de la Mujer Embarazada

Ávila por el Derecho a Vivir celebra que el Gobierno se haya decidido por fin a aprobar este viernes en Consejo de Ministros el proyecto de reforma de ley del aborto, una promesa que para esta asociación "ha retrasado en exceso, aún más si tenemos en cuenta la mayoría absoluta parlamentaria que sostiene la acción del Ejecutivo"

Varios simpatizantes de la plataforma abulense han acudido a las puertas de la Subdelegación del Gobierno para valorar el Anteproyecto presentado este viernes tras el Consejo de Ministros y han pintado sus manos de rojo y verde para demostrar gráficamente las luces y sombras que, a su parecer, presenta.
 
A juicio de la portavoz nacional de Derecho a Vivir, la doctora Gádor Joya, “nos hubiera gustado recibir la noticia de que, por primera vez, el Gobierno de un país moderno ha decidido acabar con la lacra del aborto. Sin embargo, celebramos que por fin hayan decidido acabar con el aborto como derecho, lo que sin duda es un paso hacia adelante hacia el objetivo de conseguir el aborto cero”.
 
La portavoz también ha lamentado “que un Gobierno con mayoría absoluta haya dejado pasar 760 días desde su victoria electoral para poner en marcha la reforma”, y que “desde entonces, el Ejecutivo se ha despreocupado de un número cercano a 240.000 niños que han sido abortados y pesan en el debe de su acción de gobierno”.
 
Derecho a Vivir reclama al Ejecutivo “firmeza, diligencia y agilidad para que la reforma se lleve a cabo de la manera más seria, profunda y rigurosa posible, para garantizar el que debería ser su objetivo más importante: lograr salvar vidas”.
 
A falta de conocer en detalle el proyecto de ley de reforma del aborto presentado hoy, Gádor Joya, doctora en Medicina y pediatra, ha abordado algunas de las cuestiones contenidas en el texto.
 
Menores ante el aborto
Joya considera que “proteger a las menores haciendo partícipes a sus padres en un momento tan delicado como es enfrentarse a un embarazo inesperado es un acierto, que debería complementarse con un control de la dispensación de la píldora del día después, que en este momento es un peligro para la salud de las adolescentes”.
 
Aborto eugenésico
Respecto al aborto eugenésico “pese a lo defendido durante estos meses por el Gobierno, sólo se está planteando una abolición parcial. Aunque este paso va en la buena dirección, se queda corto porque establece una discriminación entre enfermos de primera y de segunda. Entre unos pacientes que pueden ser tratados y otros que no”, sostiene Joya.
 
Riesgo psicológico y conflicto de derechos
Desde que el ministro de Justicia comenzara a avanzar algunos de los contenidos de la reforma, ha insistido en la tesis, falsa según Derecho a Vivir, de que existe un conflicto de derechos entre la vida de los niños y el riesgo psicológico de sus madres, entendidos como iguales.
 
A juicio de la portavoz de Derecho a Vivir, “es falso que se trate de dos derechos iguales, desde el momento en que si no se respeta el derecho a la vida ningún otro puede tener lugar. En realidad, la propia Lex Artis médica ya prevé una actuación equilibrada y profesional en casos en los que se ve gravemente comprometida la salud de la madre y del hijo. Y eso está muy alejado del aborto provocado”.
 
Consentimiento informado
Sobre esta delicada cuestión, Gádor Joya, como médico recuerda que “toda intervención quirúrgica necesita de un consentimiento informado y, en el caso del aborto, éste no se completa si no se le dice a la mujer la verdad de lo que se va a realizar. Debe saber lo que se extrae de su cuerpo. Por eso debería ser obligatorio que la mujer reciba la ecografía y al menos tenga la oportunidad tener toda la información. El aborto es una intervención quirúrgica que implica una serie de riesgos físicos y psicológicos graves que no pueden ser ocultados a las mujeres”.
 
Control del fraude
Una de las características más importantes de la nueva norma, a juicio de la doctora Joya, “ya que no se trata de una ley que verdaderamente erradique el aborto” es que “garantice que los poderes públicos van a ser estrictos al perseguir el fraude de ley que se produce en los centros abortistas, cuya impunidad hemos podido conocer en toda su extensión en el caso del conocido empresario abortista Carlos Morín”.
 
Para evitar cualquier fraude “es fundamental la intervención de los profesionales del sistema sanitario público”, subraya.
 
Ayudas a la maternidad
Uno de los puntos que deben atenderse en la reforma, a juicio de Derecho a Vivir, es la protección de la maternidad. “Dado que esta ley no va a acabar con el aborto, es fundamental que al menos haya un respaldo a la mujer que se encuentra ante un embarazo inesperado. El 90% de las preocupaciones que llevan a una mujer a abortar se derivan de su sensación de desamparo social, familiar o laboral. El aborto es un drama para la mujer y no se la puede dejar abandonada. Por eso es necesario que la reforma legal contemple un aumento de la dotación presupuestaria a las asociaciones de ayuda a la mujer embarazada y se articule un plan nacional de adopción que sea ágil y eficaz”.
 
Falta de interlocución
Derecho a Vivir, una de las plataformas más activas en este campo desde su nacimiento en 2009 a raíz del anuncio de la ‘Ley Aído’, lamenta la escasa disposición del ministro y su falta de interlocución en estos dos años de Gobierno. “Lamentamos que el ministro en persona no haya querido recibirnos en estos dos años, pese a las múltiples ocasiones en que hemos solicitado una reunión para exponerle nuestro punto de vista”, señala Joya que, a pesar de este reproche confía en que “durante la tramitación del proyecto de ley se nos permita expresar en lo concreto nuestras propuestas”, concluye Gádor Joya.
 
Triunfo de la sociedad civil
La doctora Joya considera que el paso que se ha dado este viernes responde al esfuerzo de la sociedad civil en su conjunto y de todas las asociaciones provida, muchas de las cuales trabajan día a día en la sombra para que el derecho a vivir sea protegido y las mujeres puedan ser madres en total libertad.