Ávila celebra una reunión para explicar la nueva normativa sobre turismo rural

Reunión para explicar la nueva normativa sobre turismo rural celebrada en Ávila

Con la nueva normativa se pretende promover la calidad y la excelencia del turismo rural en Castilla y León, favorecer la iniciativa, innovación y competitividad del tejido turístico empresarial, elevar la confianza del cliente en la oferta y en la calidad de los servicios y reforzar los derechos de los clientes.

El jefe del Servicio Territorial de Cultura de la Junta de Castilla y León en Ávila, Alejandro Núñez, ha participado en las explicaciones sobre el nuevo decreto regional que regula este tipo de alojamientos en la Comunidad a agentes de desarrollo local de la provincia y presidentes de asociaciones de propietarios, entre otros.

 

El decreto, en vigor desde el pasado 3 de marzo, regula los establecimientos de alojamiento de turismo rural en Castilla y León y permite su mayor y más eficaz comercialización e internacionalización. Castilla y León se convierte así en la primera Comunidad Autónoma que los sistematiza por categorías, a través de una normativa pionera elaborada en colaboración con el sector y sobre la base de un consenso nacional en esta materia.


El nuevo marco normativo presenta criterios de homogeneización que llevarán aparejadas importantes ventajas, como la mejora de las condiciones de comercialización de este producto turístico, al arrojar claridad a los operadores turísticos. También se mejorará la comercialización on-line y la conformación de paquetes turísticos con los servicios de alojamiento rural.


Una adecuada armonización generará confianza al cliente final en la contratación de alojamientos de turismo rural, el mercado percibirá el turismo rural como un auténtico producto turístico con características homogéneas y evitará la enorme dispersión de tipologías y simbologías que actualmente existen en el turismo rural.


Una de las principales novedades de este Decreto es la catalogación de los alojamientos de turismo rural dentro de las figuras de ‘Casa rural’, ‘Hotel rural’ y ‘Posada’, así como su categorización en cinco niveles distintos en función de sus instalaciones, equipamientos y servicios identificados con estrellas verdes.


El decreto establece la capacidad máxima de la ‘Casa rural’ en 16 plazas -hasta ahora era de 10 plazas-. El ‘Hotel rural’ no tendrá capacidad mínima y la máxima será de 50 plazas. Las ‘Posadas’ mantienen la no exigencia de límite cuantitativo derivada de la singularidad de estos inmuebles.


Se establece un novedoso sistema de categorización específico para este tipo de establecimientos en función de las instalaciones, equipamientos y servicios ofertados en cinco categorías dentro de cada tipo de establecimiento de alojamiento, que estarán representadas por estrellas verdes, lo que garantizará una identificación análoga respecto al resto de establecimientos de alojamiento turístico.


Todos los establecimientos de turismo rural existentes en la actualidad tienen que categorizarse presentando la correspondiente declaración responsable en el plazo de un año desde la entrada en vigor del Decreto. Los centros de turismo rural deben transformarse en el mismo plazo en ‘Hotel rural’ o en otra de las modalidades de alojamientos turísticos rurales.


El sistema de categorización se basa en la autoevaluación que hacen los titulares de las instalaciones, equipamientos y servicios del establecimiento a partir de siete áreas valorables con sus correspondientes criterios en el caso de las casas rurales y de diez en el caso de los hoteles rurales y las posadas. En función de los puntos obtenidos se les asignará el número de estrellas.


La Administración tiene a disposición de los empresarios un sistema de asesoramiento en lo relativo a la aplicación de criterios de valoración para una correcta autoevaluación.