Ávila acoge la presentación de la biografía de la Beata Lucila González, natural de San Esteban del Valle

El próximo lunes 28 de abril, a las 20 horas, el Episcopio acogerá la presentación del libro sobre la vida de la Beata Lucila González María de Jesús. Una obra colectiva, escrita por Thomas Baumert, Jorge Martín y Mónica Martín, y cuyo prólogo ha sido escrito por el Obispo de Ávila, Jesús García Burillo, quien participará en esta presentación.

QUIÉN ES LA BEATA LUCILA


El 28 de octubre de 2007 el papa Benedicto XVI beatificaba a 498 mártires de la Guerra Civil española. Una de las congregaciones más representadas en aquel grupo de víctimas por la Fe fueron las Adoratrices Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad: veintitrés hermanas fueron beatificadas en aquel momento.


Esta biografía viene a presentar al público la vida singularmente extraordinaria de una de estas religiosas, la hermana Lucila González María de Jesús, abulense natural de San Esteban del Valle. Lucila destacó por su humildad y por recibir la gracia de comunicaciones divinas, siendo considerada ya en vida por sus compañeras un crisol de virtud y una presencia tan edificante, que, tras su martirio, fue elegida para encabezar la causa de beatificación de las Adoratrices.


El texto relata la vida de Lucila desde su infancia y juventud en San Esteban del Valle, pasando por sus primeros -frustrados- intentos de acceder a la vida consagrada en las Reparadoras de Ávila y Madrid, su Noviciado en las Adoratrices de Guadalajara y su profesión perpetua en Alcalá de Henares a pocos días de estallar la Guerra Civil. Culmina en la persecución sufrida por ella y sus compañeras en el Madrid miliciano, que les hizo ganar las palmas del martirio. Tenía 28 años y había hecho hacía poco sus votos perpetuos, cuando en el mes de septiembre de 1936 se trasladó, junto con otras hermanas de Guadalajara, al refugio de Costanilla de los Ángeles, no 15. Deseaba ser mártir y lo repetía  sin cesar, alcanzando la palma del martirio al ser fusilada con las demás hermanas en la madrugada del día 10 de noviembre de l936.

 


Por primera vez se dan a conocer al público general la correspondencia conservada de Lucila en su totalidad, así como la transcripción íntegra de las anotaciones hechas por la beata acerca de las gracias y favores divinos por ellas recibidos, una rica fuente para el estudio de la mística española del siglo XX.