Autobuses urbanos más cercanos a las necesidades de los ciudadanos

Ante la caída de usuarios en los últimos años, la formación de izquierdas considera necesario analizar detenidamente el impacto de las medidas y cambios emprendidos en los últimos años pues “quizás el servicio que se está prestando no es el que necesitan los ciudadanos en estos momentos”

Debido a la caída de usuarios en el transporte urbano que se viene produciendo desde el 2012, el grupo municipal de Izquierda Unida ha abogado en sede municipal la necesidad de afrontar la puesta en marcha de un nuevo modelo en el servicio de autobuses urbanos, más adaptado a las necesidades de los ciudadanos y de una ciudad con unas peculiaridades específicas.

 

La caída continuada en los últimos dos años en cifras cercanas al 5 por ciento dejó en 1.316.106 los usuarios en 2013, 66.000 menos que en 2012. “Cifras que deberían llevar a una reflexión al Equipo de Gobierno del Partido Popular” señala Montserrat Barcenilla, que en sede municipal ha instado “por estudiar un modelo diferente a la hora de prestar el servicio en algunas zonas de la ciudad, puesto que el que se está dando, y a tenor de las cifras, no parece adecuarse a las necesidades de los abulenses”, comenta, teniendo claro que “si bien la reducción de precios puede ayudar a repuntar el uso, no puede quedarse como la única medida”.


Si bien desde la formación de izquierdas se reconoce que “efectivamente la caída de usuarios puede venir provocada por la caída en los alumnos de la Escuela de Policía y la actividad económica y empresarial de la ciudad, no es menos cierto que ante dicha valoración debe darse un paso adelante y afrontar los cambios que se estimen oportunos, dado que el actual modelo de autobús urbano no parece adecuarse completamente a las nuevas realidades de la ciudad”. Valoraciones y análisis que deben servir para replantearse los cambios emprendidos en su momento sobre las líneas 4 y 7, las dos que una mayor caída de usuarios han experimentado precisamente en un año en el que se suprimía su funcionamiento los sábados.


 Un nuevo modelo “que lejos de eliminar rutas, horarios o paradas, apueste por un autobús urbano más ágil, más cercano a las necesidades de los abulenses” y en el que no se quiere perder de vista el proceso de renovación de la flota que debe emprender la empresa. Una renovación “que ya debería haberse producido” en la que el grupo municipal de Izquierda Unida, como ya ha propuesto en otras ocasiones, insta a una apuesta por unos nuevos modelos de autobuses urbanos, cuyas dimensiones sean más apropiadas a las características de la ciudad, que apuesten por los nuevos combustibles, “porque aunque puedan resultar más caros, a la larga salen más baratos”.