Aurelio Pérez ejecuta 3 años después la decisión que tanto criticó a Asaja

Aurelio Pérez dio la espalda de nuevo a la Cámara Agraria (Foto: Cynthia Duarte)

El ya ex presidente de la Cámara Agraria de Salamanca deja a la deriva la institución y toma, más de 3 años después, la misma decisión que Asaja pero dejando una deuda de 140.000 euros y a tres trabajadores sin pagarles lo que se les adeuda.

Más de tres años después se ha repetido la historia. El último pleno de la Cámara Agraria de Salamanca ha dejado a la deriva a la institución gracias a la aprobación de las dimisiones del presidente, Aurelio Pérez; el vicepresidente, Guillermo González; y el secretario de la institución ante la imposibilidad de seguir gestionando unos servicios por la falta de presupuesto.

 

No en vano, el hasta ahora presidente, Aurelio Pérez, se ha dado cuenta de este hecho más de tres años después porque Asaja Salamanca, con Vicente de la Peña a la cabeza, ya dimitió de su cargo por este mismo motivo. No en vano, en junio de 2012, Aurelio Pérez salió a la palestra como el ‘salvador’ de la entidad cameral y el tiempo no ha hecho otra cosa que dar la razón a Asaja cuando dimitió en junio de 2012.

 

Aurelio Pérez (d) y Guillermo Gonzñalez (c), durante el pleno (Fotos: Cynthia Duarte)

 

En todo este tiempo, y ante la falta de ayudas públicas, lo único que ha generado Aurelio Pérez es una deuda mayor (140.000 euros) que incluye el dinero de los tres trabajadores que aún no han cobrado lo que se les adeuda tras su despido, dejándoles en una situación complicada.

 

Además, el patrimonio de la entidad está en juego y se debate entre la propuesta de Asaja de repartir el patrimonio entre los profesionales o la de Aurelio Pérez de ‘regalarlo’ al ayuntamiento de Salamanca con una cláusula que incluye una opción de compra de pisos y asesoramiento inmobiliario.

 

¿QUÉ PASA A PARTIR DE AHORA?

 

El pleno de la Cámara Agraria ha aprobado las dimisiones del presidente, vicepresidente y secretario, y al no haber más candidatos, la Junta de Castilla y León debe nombrar una Junta Gestora y que ésta acepte el cargo. De no ser así, se disolvería la institución y el patrimonio pasaría a manos de la Junta de Castilla y León y no de los agricultores y ganaderos de Salamanca como proponía Asaja.

 

Vocales de Asaja, con Luis Ángel Cabezas al frente (i)