AUGC denuncia que en medio de la ola de calor han prohibido a los guardias civiles hacer los servicios con uniforme de verano

En Andalucía se ha registrado un accidente de un guardia civil como consecuencia de las altas temperaturas
En los últimos días las temperaturas del país han subido hasta alcanzar en algunas zonas más de 40ºC, llegando en algunos puntos a decretarse la alerta amarilla. Y en medio de estas temperaturas los guardias civiles han tenido que prestar servicio en manga larga porque sus superiores no les autorizaban a utilizar el polo de manga corta, como aseguran en una nota hecha pública.

Además, aseguran que la gravedad de la situación ha quedado patente en la localidad onubense de Lepe donde durante un servicio de orden público en su romería, el pasado sábado, un agente sufrió un desvanecimiento mientras conducía el vehículo oficial, lo que provocó que colisionara con otro automóvil que se encontraba aparcado. A las altas temperaturas su unió en este caso que el vehículo oficial también tenía estropeado el aire acondicionado.

Añaden que esta situación que están sufriendo los guardias civiles es, para AUGC un nuevo incumplimiento de algunas normas y consejos internos de la propia Guardia Civil, y, por supuesto, de su Real Decreto de Prevención de Riesgos Laborales. Es más el tríptico titulado “Trabaja con temperaturas elevadas”, elaborado por su Servicio de Prevención de la Guardia Civil y publicado en su intranet, se hace constar que “lo más peligroso es que los síntomas no se notan hasta que nos hemos quedado sin electrolitos (potasio, sodio, etc…)”, por lo que aconseja a los agentes para estas situaciones “Usar ropa ligera (…)” como medidas preventivas. En cambio como denuncia AUGC en plena alerta amarilla por las elevadas temperaturas los guardias civiles han prestado servicio en manga larga.

A pesar de estos consejos internos, al personal que ha prestado servicio con estas temperaturas se le ha prohibido ir a trabajar con el polo de manga corta, porque su Jefe Regional, que tiene la ventaja de trabajar en un sitio cerrado y con aire acondicionado, no ha ordenado el cambio de Uniformidad. Tan sólo la propia iniciativa de los agentes, como ha podido constatar AUGC, ha evitado riesgos mayores para los guardias civiles ya que muchos de ellos, aún a riesgo de incurrir en una falta y sanción, han acudido a sus puestos de trabajo con manga corta.

Además AUGC ya se ha dirigido al Consejo de la Guardia Civil, denunciando esta situación y solicitando que a la mayor brevedad posible, y al objeto de evitar riesgos para la salud de los miembros de la Guardia Civil, se den las instrucciones para que se aplique la recomendación dada por el Servicio de Prevención al objeto de que se utilice el vestuario adecuado a la temperatura ambiente. Para AUGC el uso de una uniformidad en modalidad de invierno o verano, no debe depender del mando de cada zona, pues está debe imperar la lógica y el sentido común, depender única y exclusivamente del clima en el momento de la prestación del servicio pues, durante el verano, pueden venir días que haga más frio que en el propio invierno o al revés.