Asaja y la Alianza COAG-UPA aplauden la creación de esta nueva Ley Agraria y reclaman "rapidez"

Piden que se desarrolle de una forma rápida y que se dote de un presupuesto suficiente para su aplicación.

  

La Alianza UPA-COAG y Asaja han mostrado su satisfacción por la aprobación de la Ley Agraria de Castilla y León, la cual piden que se desarrolle de una forma rápida y que se dote de un presupuesto suficiente para su aplicación.

  

En este sentido se han expresado los máximos responsables de estas organizaciones agrarias, que han asistido este miércoles al Plano de las Cortes en el que, casi por unanimidad --sólo con la abstención del procurador de IU--, se ha aprobado la Ley Agraria de Castilla y León.

  

Así, el presidente regional de Asaja, Donaciano Dujo, ha destacado el acuerdo de la mayoría de grupos políticos que, al igual que la Consejería y las organizaciones agrarias, han tenido "muy claro" que era necesaria esta ley, que era "el momento" ante el "camino" de progreso y futuro con la nueva Política Agrícola Común (PAC) y que se hace "con ilusión" y optimismo por parte del campo.

  

En definitiva, ha incidido en que entendían que "todo lo que estaba relacionado con los hombres y mujeres del campo y lo relacionado con la agricultura y ganadería tendría que estar bajo el paraguas de una ley".

  

En este sentido, Dujo ha señalado que ahora se "abre" un nuevo camino que es el desarrollo de la Ley. "Cuanto antes nos pongamos en marcha, mucho mejor", ha señalado el presidente de Asaja, quien ha recordado también que con el desarrollo de la norma también hay que dotarla de un presupuesto, y ha abogado por que se ponga en la tramitación "el mismo interés, ocupación y progreso" que ellos han puesto hasta ahora.

  

Por lo que se refiere al desarrollo de la Ley, ha desatacado "dos ideas claras" que considera que tiene que tener, la primera de ellas que las personas de Castilla y León que se dedican a la agricultura y a la ganadería, sobre todo jóvenes y mujeres, tengan mejor porvenir en esta actividad en el futuro y, por otro lado, "que las infraestructuras, la agricultura, los medios, el producto que los agricultores consiguen tenga más valor, rendimiento, progreso y beneficio para el sector".

    

En definitiva, "una ley para darle forma a los posibles desarrollos de todas aquellas medidas para conseguir un mayor futuro para la agricultura y la ganadería y para los profesionales", ha aseverado.

 

DESARROLLO Y PRESUPUESTO

  

Por otro lado, en representación de la Alianza UPA-COAG, Julio López,  ha valorado también la aprobación de la Ley, pero ha incidido en que se trata de un texto "muy abierto" y dependerá mucho de su desarrollo reglamentario.

  

López, en declaraciones recogidas por Europa Press, ha explicado que se han recogido la mayoría de las 64 enmiendas que presentaron, aunque les hubiera gustado que se recogieran otras de forma concreta y no dependieran del desarrollo reglamentario como lo que se refiere a la concentración parcelaria o el mediador de la cadena, algunos aspectos que les parecía bueno que figuraran.

  

En cuanto al hecho de que la Ley no lleve un presupuesto determinado, ha asegurado que aunque les ha generado "alguna incertidumbre" confían en que se tenga "el presupuesto suficiente y necesario para que sea una buena ley".

  

Por otro lado, aunque la ley da protagonismo a la incorporación de los jóvenes, ha señalado López, hay preocupación por la definición de agricultor activo que ha hecho el Ministerio de Agricultura, que "de alguna forma va a dificultar que esta ley sea positiva".

  

En concreto, ha explicado que hasta 2020 se va a tener una definición que no es la que acordado en Castilla y León, lo que a su juicio "dificultará" la incoporación de jóvenes, el relevo generacional y de alguna manera se va a mantener una población envejecida y titulares de explotación mayores, sobre todo si se tiene en cuenta que más del 33 por ciento de los perceptores de PAC tiene más de 65 años.

  

Así, cree que se podría haber trabajado "de otra manera" y que la definición de agricultor activo que se acordó en la Comunidad se recogiera en la Ley Agraria de Castilla y León.