Asaja teme que Hacienda bloquee los pagos a los agricultores

Sólo las ayudas directas, blindadas por Bruselas, se librarían del cierre del presupuesto.

La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores ASAJA ha pedido a la consejera de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León, Milagros Marcos, que informe al sector agrario de cómo va a influir, en el pago de ayudas pendientes, la entrada en vigor de la Orden EYH/849/2016 de 27 de septiembre.

 

Esta orden establece en su Artículo 8 establece que “a partir de la entrada en vigor, no se podrán remitir a las intervenciones para su fiscalización, expedientes de aprobación de gasto con imputación a los capítulos de inversiones reales, transferencias corrientes y transferencias de capital con cargo al presupuesto 2016”. Sin embargo, dentro de las excepciones se encuentra la “Sección 31 Política Agrícola Común”, que se refiere a las ayudas directas financiadas al cien por cien por Bruselas, pero no a otras medidas de la PAC cofinanciadas por los estados.

 

ASAJA considera que este cierre de presupuesto, decretado por Pilar del Olmo, podría conllevar un retraso en algunas líneas de ayudas pendientes, fundamentalmente los programas agroambientales –como la ayuda a la remolacha de 2015-, las ayudas a la modernización de explotaciones, y las ayudas a la incorporación de jóvenes al campo.

 

Esta medida afectaría a ayudas como la del seguro agrario, los pagos de la campaña de saneamiento ganadero, y las inversiones de la consejería de Agricultura, como las de concentraciones parcelarias o modernización de regadíos. Estos retrasos se producirían, a pesar de que este verano la consejera Milagros Marcos anunció su "inminente" abono.


 
ASAJA responsabiliza a la Junta de Castilla y León de dar bandazos en sus directrices políticas, de cambiar las reglas del juego a mitad de partido, y de obligar a improvisar a los empresarios agrarios, cuando éstos lo que necesitan es estabilidad y certidumbre para poder tomar las decisiones más acertadas en la gestión de las explotaciones.

 

La asociación agraria recuerda a las consejerías de Agricultura y de Hacienda que la morosidad de las administraciones públicas termina poniendo sobre las cuerdas a quienes de una forma u otra dependen del presupuesto público –y el campo depende en un tercio de su renta–, y que el problema se agrava cuando los precios y las cosechas no son favorables, como es el caso.