ASAJA denuncia caídas del 20% en el precio de la leche de oveja en 2016

Bajadas de precio sin justificar de un 20 por ciento en el precio de la leche de oveja en este 2016 y aniquilamiento de las condiciones contractuales que protegían al ganadero. Así lo denuncia la Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (ASAJA), que critica que el precio haya pasado de 90 céntimos de media en 2015 a unos 70 céntimos por litro en este 2016.

 

Aunque el precio que se paga por litro de leche de ovino depende del extracto quesero (proporción de proteína más grasa), en valores medios está registrando en lo que va de año una caída de entre 20-23 céntimos por litro de leche. Una pérdida económica importante que se suma a los precios irrisorios del lechazo, que se compensaba antes con la venta de leche, y que pone en jaque la viabilidad de las explotaciones.


Este empeoramiento de los precios ha llegado aparejado del aniquilamiento de las condiciones contractuales que protegían a los 2.500 ganaderos de leche de ovino de Castilla y León. Así, mientras que en diciembre de 2014 el sector conocía básicamente cómo serían los precios a lo largo de los cuatro trimestres de 2015, en 2016 la industria comenzó anunciando un precio a la baja para enero, febrero y marzo, mientras que en abril ni se molestó en informar de cuál sería, y lo mismo ocurre este mes de mayo.


La capacidad de maniobra es muy escasa para los ganaderos, que tienen de momento asegurada la recogida de leche pero al precio que marca la industria y muchas veces sin conocer de antemano el precio de venta.

 

Contagio de la crisis


Una de las causas de esta crisis en el ovino de leche se encuentra en la devaluación del precio de la leche de vaca, puesto que muchas industrias optan por elaborar quesos disminuyendo el porcentaje de leche de ovino e incrementando el de vacuno; a lo que se suma un consumo muy tímido, lastrado por la crisis económica.


La perspectiva es muy negativa, pues, para el mes de mayo y posiblemente junio, y se espera que en verano, con la disminución de la producción por el propio ciclo de la cabaña, repunten algo los precios.


La capacidad del aguante del sector del ovino es bien conocida, también por la industria, que se aprovecha. Sabe que es un sector con poco relevo generacional, la gente es más mayor y no tiene que sufragar inversiones recientes.