ASAJA de Ávila apoya a los empleados de la banca en la provincia

La organización quiere reconocer públicamente el servicio fundamental que los trabajadores han ofrecido durante años a los hombres y mujeres del campo

La Asociación Agraria Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Ávila ha mostrado su solidaridad con los empleados de las entidades financieras de la provincia de Ávila, a quienes ha mostrado su apoyo ante los momentos de incertidumbre que están viviendo. Los trabajadores afrontan un proceso de reestructuración que, según las informaciones publicadas, incluirá numerosos despidos y ajustes salariales.

 

ASAJA de Ávila lamenta la situación de las personas que, durante años, han ofrecido un servicio de calidad a los hombres y mujeres del medio rural, y con su labor y dedicación diarias han contribuido a mejorar la calidad de vida de los habitantes de los municipios de la provincia.

 

Asimismo, la organización profesional agraria quiere reconocer públicamente el esfuerzo de todos y cada uno de los empleados de las antiguas Cajas de Ahorros y Cajas Rurales, que a lo largo de los años ha permitido que los agricultores y ganaderos abulenses, así como las familias del medio rural, reciban en sus municipios un servicio fundamental como es el económico-financiero, caracterizado por la cercanía, profesionalidad y saber hacer.

 

ASAJA lamenta que sean los trabajadores quienes se vean abocados a un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) y teme, como defensora del campo y del medio rural, que los servicios que se ofrezcan tras el proceso de reestructuración en las localidades de la provincia se recorten o directamente desaparezcan. Lo lamenta aún más a la luz de los escándalos que se publican -casi a diario- sobre la pésima gestión de unas entidades totalmente politizadas, que como en casi todo quieren hacer pagar esa mala gestión al ciudadano, y en este caso se ensañan con unos trabajadores totalmente implicados y volcados con sus clientes a los que constantemente han tratado de asesorar con diligencia en multitud de cuestiones y siempre dando la cara, cosa que ahora otros no hacen una vez han liquidado la posibilidad de contar con una entidad regional fuerte -como se pretendía- por su falta de generosidad y altura de miras, mirando única y exclusivamente por su interés puramente personal.