ASAJA CyL considera un fracaso de la Junta la desinversión en supermercados "El Árbol"

Hasta ahora propiedad de las cajas de ahorro y de empresarios de la región, a un fondo inversor de capital riesgo

La organización agraria ASAJA de Castilla y León considera una mala noticia para el sector agroalimentario la venta de la mayoría de las participaciones en la cadena de supermercados El Árbol, hasta ahora propiedad de las cajas de ahorro y de empresarios de la región, a un fondo inversor de capital riesgo. Con esta operación, que en definitiva es una decisión política de la que es responsable la Junta de Castilla y León, el sector agroalimentario regional se queda huérfano de un valioso instrumento para dar salida a los centenares de productos agrarios y ganaderos de máxima calidad que se producen en esta tierra.

ASAJA de Castilla y León ha denunciado reiteradamente que El Árbol no ha estado a la altura que se esperaba de él en la promoción y venta de los productos agroalimentarios de Castilla y León, cuyo objetivo era aportar valor añadido al sector primario y a la industria agroalimentaria; pero lejos de perder el control accionarial sobre el mismo, lo que ASAJA siempre ha reclamado es un mayor compromiso con esta tierra en línea con lo que hacen por sus territorios de origen otras firmas de su competencia, tanto nacionales como multinacionales. "No se puede olvidar que el gran caballo de batalla del sector primario es una justa distribución de los márgenes en los eslabones de la cadena de valor, que va desde la producción a la venta en los lineales pasando por la transformación agroindustrial, por lo que una complicidad de las grandes superficies con los productores, como ocurre en Francia, es el mejor sistema para defender las rentas del sector primario".

Por otra parte, para ASAJA "dado que esta operación compete a las extintas cajas de ahorro, ahora bancos con domicilio social fuera de Castilla y León, la salida del accionariado de El Árbol viene a suponer un nuevo desarraigo de estas entidades financieras con el territorio y pone de manifiesto la nula sensibilidad de sus gestores para con sus impositores y clientes, que sustentan en Castilla y León la mayor parte de su negocio y por supuesto el más estable y rentable".