ASAJA cree que la nueva norma contribuye a clarificar el mercado y garantiza las calidades al consumidor

La Asociación valora la Norma de Calidad para la carne, el jamón, la paleta y la caña de lomo ibéricos.

ASAJA ha recibido de forma positiva la nueva Norma de Calidad para la carne, el jamón, la paleta y la caña de lomo ibéricos aprobada hoy por el Consejo de Ministros. La Norma incorpora novedades que "garantizan que todos los jamones y paletas que llegan al consumidor pertenecen realmente a la categoría de producto que aparece en su etiqueta, quedando estas reducidas a tres: Bellota, Cebo de campo y Cebo", han explicado desde la Asociación.

 

"Desde la primera Norma de Calidad, aprobada en 2001, ASAJA ha pedido reiteradamente que se incrementen los controles y que éstos sean similares en el sector ganadero y en la industria, porque, hasta ahora, gran parte del peso de éstos recaía en los ganaderos de porcino ibérico." La nueva Norma consigue equilibrar los controles, al reforzar la trazabilidad en la Industria, mediante un nuevo sistema de precintos de jamones y paletas que se colocarán en el matadero y que serán de un color diferente para cada calidad: precinto negro (jamón de bellota 100% ibérico), rojo (jamón de bellota ibérico), verde  (jamón de cebo de campo ibérico) y blanco (jamón de cebo ibérico).

 

El texto final aprobado hoy "logra un difícil equilibrio entre las distintas producciones, equilibrio que ha costado casi dos años de negociación entre el sector y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) y que aunque, la norma genera matices por parte de cada una de ellas, recoge las principales demandas de los distintos sectores, tipos de producción y regiones productoras de ibérico", considera ASAJA.

 

"Todas las novedades que introduce esta nueva Norma van orientadas a mejorar la calidad del producto final, los controles en toda la cadena de producción y la información al consumidor, destacando una carga ganadera menor en montanera, nuevas denominaciones de producto donde la alimentación irá colocada antes que la raza (100% ibérico o ibérico), tiempos superiores de curación de jamones y paletas, pesos mínimos más altos y un etiquetado mucho más estricto. Este esfuerzo adicional deberá ir acompañado de una mejora en los precios que recibe el ganadero, de forma que compense el incremento de los costes que supondrá."

 

Por todo ello, ASAJA considera que la Norma de Calidad supone "un avance importante con respecto a la anterior, pero es necesario que se controle su aplicación desde el primer día, por parte de todas las administraciones públicas competentes, ya que la falta de controles rigurosos fue el principal problema de las normas anteriores".