ASAJA-Ávila, en el grupo de trabajo para la incorporación de la mujer al sector agrario

Maribel Sánchez Vadillo

La ganadera Maribel Sánchez Vadillo, propietaria de Cabritos Maribel y miembro de la Junta Directiva de ASAJA de Ávila, y la ingeniera técnica agrícola y técnico de ASAJA de Ávila Rebeca García Sánchez, forman parte del grupo de trabajo creado por la Junta de Castilla y León para favorecer la incorporación de mujeres a los sectores agrario y agroalimentario.

La Junta trabaja para elaborar unas pautas que rijan un proyecto con un claro objetivo, impulsar la incorporación de la mujer a los sectores agrario y agroalimentario de Castilla y León. Para redactar las directrices que guíen el camino hasta este objetivo, se conformó el 18 de abril en Burgos el grupo de trabajo autonómico que, durante dos meses, analizará las fortalezas y debilidades que en este momento tienen las mujeres para incorporarse al campo y planteará iniciativas para lograr que este fin sea una realidad.


La consejera de Agricultura y Ganadería, Milagros Marcos, presidió este grupo de grupo, que trabajará durante dos meses para lograr aumentar el número de mujeres en estos sectores a través de una línea elaborada “por mujeres y para mujeres”.


El grupo de trabajo está formado por 14 personas que “representan la realidad del campo y la industria”. Hay representantes del sector agrario, mujeres que se acaban de incorporar, jóvenes que están en ello, mujeres que tramitan la titularidad compartida en el sector, representantes del sector industrial, de la empresa transformadora y de los grupos de acción local.


Marcos hizo hincapié en dos datos significativos respecto a la realidad del campo en Castilla y León. Cuanto más reducido es el núcleo de población, menor número de mujeres se encuentran en el sector agrario. Además, de las 592.000 mujeres que viven en el medio rural, solamente 12.000 están incorporadas al sector agrario.


La Junta apuesta por la incorporación de la mujer a estos ámbitos para evitar la despoblación de los pueblos, incentivar la actividad económica en la región, garantizar el futuro del mundo rural y generar empleo. A ello contribuirán diferentes líneas de ayuda, aún no definidas, en las que se priorizará la incorporación de la mujer a los sectores agrario y agroalimentario. Otra de las novedades que se introducirá es la de ultimar un procedimiento que reduzca la burocratización.