ARTACYL y ASAJA piden al Gobierno que no regule a los autĂłnomos olvidando que miles son de los pueblos

Consideran un “grave error” que los responsables políticos legislaran pensando únicamente en los ámbitos urbanos

La AsociaciĂłn Rural de Trabajadores AutĂłnomos de Castilla y LeĂłn, ARTACYL, y ASAJA de Castilla y LeĂłn han pedido que el Gobierno de Mariano Rajoy tenga en cuenta que miles de los autĂłnomos que trabajan en nuestra Comunidad AutĂłnoma y en el resto del paĂ­s viven y desarrollan su actividad en el medio rural, lo que determina sus necesidades y demandas y obliga a considerar medidas especĂ­ficas de apoyo desde las administraciones.

Ante las expectativas de que parte del paquete de medidas enfocadas a la reforma del mercado laboral se dirijan en concreto al colectivo de trabajadores autónomos, ARTACYL y ASAJA consideran que “sería un error grave que nuestros responsables políticos legislaran pensando únicamente en los ámbitos urbanos”. Ambas organizaciones recuerdan que en regiones como Castilla y León el 22 por ciento de los trabajadores autónomos son agricultores y ganaderos, un porcentaje al que habría que sumar la multitud de autónomos de otros sectores (hostelería, construcción, talleres, comercio, servicios de todo tipo…) que radican en los pueblos.

ARTACYL y ASAJA comparten con otros colectivos de autónomos la necesidad de la apertura de líneas de crédito para el sector y la eliminación de trabas administrativas. Pero en el mundo rural es preciso que la Administración propicie la creación de un tejido económico y social fuerte sobre el que puedan apoyarse las iniciativas particulares. “Es difícil que se mantengan pequeños negocios si no hay a quién ofrecerle esos servicios”, apuntan.

Ambas organizaciones piden que los autónomos del medio rural tengan un “trato preferente y bonificaciones” en puntos como las cotizaciones a la Seguridad Social o la carga impositiva, bien en el IRPF, en la adquisición de maquinaria precisa para su actividad, en el valor catastral de los bienes inmuebles o en el sistema de módulos, “ya que no es lógico que se pague muchas veces lo mismo que si su establecimiento estuviera en una gran capital o centro comercial”. Otro punto que preocupa mucho al colectivo es conseguir que se recorten los plazos de morosidad pública y privada, que ahoga la economía de los autónomos.

Por último, ARTACYL y ASAJA recuerdan una vez más la necesidad de “conocer con claridad el nivel de representatividad de los colectivos de autónomos, atendiendo a la realidad de sus socios y a su red de servicios y atención. En los últimos tiempos muchos se han apuntado a hablar en nombre de los autónomos, pero no vemos que eso haya beneficiado mucho al sector, ya que está pasando una de las peores rachas que se recuerdan”.