Arranca la temporada micológica en la Sierra de Gredos y el Valle de Iruelas

Calzadas Romanas, castillos medievales y castros celtas ofrecen el punto de partida a las 14 rutas micológicas que se han creado para deleitar al turista sobre las bondades de algunos de los pinares silvestres mejor conservados de la península ibérica.

En los últimos años hemos presenciado el crecimiento de un nuevo fenómeno turístico en toda España, el micoturismo, especialmente asociado a rutas temáticas y a la gastronomía local. La provincia de Ávila, referente nacional en turismo rural, posee dos espacios naturales protegidos que destacan por su diversidad y abundancia micológica, que han reforzado su oferta turística ligada a las setas y hongos que cada otoño proliferan en sus bosques y pinares.

 

Este planteamiento ha sido desarrollado por el Plan de Competitividad de Turismo Activo de la Sierra de Gredos y el Valle de Iruelas, pionero en la unión de dos espacios naturales protegidos para su promoción conjunta. Este proyecto persigue impulsar el progreso económico de los 34 municipios que se encuentran alrededor de estos espacios naturales a través del apoyo al desarrollo del sector turístico, poniendo en marcha actividades fundamentadas en los principales recursos de la zona y que sean especialmente respetuosas con el medio ambiente, entre las que destaca la micología.

 

El objetivo del Plan, es situar el micoturismo en la Sierra de Gredos y el Valle de Iruelas como un referente turístico. Por tanto, existe un trabajo continuo con los empresarios locales para generar ofertas y paquetes turísticos asociados a la micología, así como talleres de buenas prácticas, gastronomía y recolección, intentando promocionar al tiempo que preservar un recurso natural limitado vinculado a espacios naturales sostenibles.

 

La riqueza micológica de la Sierra de Gredos y el Valle de Iruelas es uno más de los atractivos que estas montañas y valles ofrecen al turista interesado en el conocimiento y disfrute de un territorio dotado de un amplio y variado patrimonio natural y cultural. Calzadas Romanas, castillos medievales y castros celtas ofrecen el punto de partida a las 14 rutas micológicas que se han creado para deleitar al turista sobre las bondades de algunos de los pinares silvestres mejor conservados de la península ibérica.

 

Las rutas temáticas ofrecen además una gran diversidad de flora y fauna, configurando una experiencia muy atractiva para familias con niños que disfrutarán de toda clase de aves entre praderas luminosas, riachuelos, encinas y cantuesos. La amplia oferta de turismo activo y los premiados restaurantes micológicos de la zona ofrecen además otro aliciente para disfrutar de un fin de semana completo.

 

Los turistas más avezados podrán disfrutar de la gran variedad de setas y hongos, con especies tan apreciadas como el boletus edulis y la Amanita Caesarea; los más profanos podrán comenzar a indagar sobre este apasionante mundo gracias a la Guía de los Hongos y las Setas de la Sierra de Gredos y el Valle de Iruelas que acaba de editar el Plan de Competitividad y que está disponible de forma gratuita en las Casas del Parque de Guisando, Hoyos del Espino y el Barraco. En ella, se recogen más de 100 especies de hongos que se pueden encontrar en éstos enclaves,  así como consejos de recolección, hábitats comunes y consejos gastronómicos. También puede descargarse una versión para smartphones a través de la web de turismo www.turismoavila.com.

 

Para finalizar esta oferta de micoturismo, el Plan de Competitividad de Turismo Activo ha creado 3 Reservas Micológicas Integrales, un proyecto pionero y de futuro  para crear pequeños espacios dirigidos al aprendizaje sobre hongos y setas. De esta forma, las reservas, de una superficie aproximada de 3 hectáreas, ofrecen un recorrido micológico en zonas de especial interés fúngico, donde la recolección está prohibida. Se preservan así, de forma íntegra, los elementos bióticos y abióticos presentes en estas zonas así como todos los procesos ecológicos naturales, sirviendo como aliciente para ver la abundancia de especies existentes y poder realizar fotografías y talleres de aprendizaje vinculados a este recurso natural. Las Reservas Micológicas están ubicadas en las localidades de Guisando, Navarredonda de Gredos y El Barraco.