Aparicio: "No puede haber una megalópolis con rango de capital del Estado en cada Comunidad Autónoma"

Juan Pedro Aparicio pronuncia el discurso en nombre de los premiados.
El leonés, de una generación que llegó a la literatura "de espaldas al mercado", traslada la queja de los jóvenes sobre la "nueva dictadura"


VALLADOLID, 22 (EUROPA PRESS)

El premio Castilla y León de las Letras 2012, el leónes Juan Pedro Aparicio, ha considerado este lunes que no puede haber una "megalópolis con rango de capital del Estado" en cada Comunidad.

Aparicio, quien ha pronunciado, en el acto de entrega de los premios Castilla y León 2012, el discurso de agradecimiento en nombre de los premiados, cuyos méritos son "una poderosa llamada a la emulación de los ciudadanos y un estímulo para quienes trabajan casi siempre en soledad", se ha referido a las relaciones entre León y Castilla.

"Los leoneses suelen ser ciudadanos cabales, lo que también vale para los castellanos. Unos y otros nos queremos integrantes de la nación española. Unos y otros entendemos que, así como el mar no riega todas las ciudades, no puede haber una megalópolis con rango de capital del Estado en cada Comunidad Autónoma", ha aseverado.

Tanto Castilla como León, en ambos casos "una fábrica de españoles", son "dos regiones históricas, de una historia grande, muy grande", que integran una Comunidad en la que tanto los castellanos como los leoneses, siendo "mucho" lo que comparten, tienen también impuesto el respeto a lo que les distingue "sin que, bajo ninguna excusa ni condición, hayamos de ocultarlo o dejarlo de lado".

A su juicio, es "tal vez" esa diferencia entre leoneses y castellanos "la mayor riqueza" que ambos poseen, "la que nos permite aparecer ante los demás de manera inteligible y positiva, sin caer en los mimetismos de tantas falsas historias".

Aparicio, quien ha destacado la importancia de "honrar e incentivar" las actividades "que ofreciendo a la sociedad unos frutos que se prolongan en el tiempo, incluso más allá de la vida de sus cultivadores, no suelen procurar a estos una retribución inmediata", ha asegurado que tanto en la tarea artística como en cualquier otra, "la verdadera meta está en el camino".

LOS LIBROS DAN VIDAS "MULTIPLICADAS Y POTENCIADAS"

"Los libros son máquinas del tiempo, las únicas que existen y aunque no puedan llevarnos al futuro, sí nos traen el pasado a nuestros días y nos permiten soñar con hacer de nuestras vidas algo más duradero, que pueda ser compartido por generaciones venideras", ha considerado antes de matizar que la comparación entre cazadores de mariposas y escritores, aunque acertada, difiere en que los segundos "no suelen quitar vidas sino darlas, multiplicadas y potenciadas, en sus ficciones".

Juan Pedro Aparicio, ávido lector, se ha incluido en una generación que se acercó a la literatura "de espaldas al mercado". "Vana ilusión, sin embargo: el mercado ha ido tomando tanto ascendiente que los jóvenes escritores se quejan hoy con razón de una nueva dictadura", ha recalcado después de confesar que su escritura es una disputa contra el tiempo "pues contra el tiempo resulta imposible luchar".

"De mi obra he querido hacer no tanto una réplica como un embalse de vida, de la vida que me ha tocado vivir, que eso es para mí al fin la literatura: mirada y memoria", ha reconocido el escritor leonés, quien ha detallado que acercarse a los libros es hacerlo "al encuentro de esas palabras que te hablan en silencio, que penetran hasta el fondo de ti, que movilizan tu imaginación y tu memoria, que remueven tu corazón, inundándolo de emociones que son muchas veces como una luz nueva para mejor entender el mundo".

El premio Castilla y León de las Letras 2012, quien ha afirmado que el hombre "empieza a reconocerse como hombre cuando es capaz de narrar", ha cerrado su intervención en verso. "El premio está en haberlo merecido, y las honras consisten no en tenerlas, sino sólo en arribar a merecerlas".