Antes de votar... ¿sabemos cómo funciona el sistema electoral en España?

Cuenta con un régimen general, vigente para todo el Estado, y leyes electorales autonómicas que regulan la celebración de comicios en cada una de las 17 Comunidades Autónomas españolas, además de leyes electorales para las dos ciudades autónomas.

 

LAS LEYES ELECTORALES AUTONÓMICAS

 

En cuanto a las elecciones autonómicas, cada Comunidad Autónoma tiene aprobada su propia ley electoral, salvo alguna excepción como Cataluña, cuyos comicios se regulan por la Disposición Transitoria Segunda de su Estatuto de Autonomía.

 

Cada Comunidad, por lo tanto, regula los aspectos de sus procedimientos electorales, que siempre deben ser conformes a las normas generales del Estado. Puede haber diferencias entre estas leyes: la más clara es la que se refiere al número de representantes en la cámara. En este sentido, el parlamento catalán se sitúa como el más concurrido con 135 diputados autonómicos.

 

Le sigue la asamblea de Madrid con 129. A continuación, Andalucía cuenta con 109, las Cortes Valencianas con 99 y las de Castilla y León con 84. En el otro extremo, los parlamentos menos concurridos son el de Castilla La Mancha y el de La Rioja, con 33 diputados. Les sigue el de Cantabria, con 35, y a continuación Asturias con 45 y Navarra con 50. Tanto la Asamblea de Ceuta como la de Melilla cuentan con 25 concejales-diputados cada una.

 

Entre los parlamentos autonómicos menos concurridos podría figurar el de Extremadura si su actual presidente, José Antonio Monago, sale reelegido y es capaz de llevar a término la propuesta que ha lanzado este lunes de rebajar el número de diputados de 65 a 45, entre otros aspectos de reforma de la ley extremeña.

Se acerca una de las grandes citas electorales del año, la del próximo 24 de mayo, cuando los españoles decidirán la nueva composición política de sus autonomías y ayuntamientos.

 

El sistema electoral español cuenta con un régimen general, vigente para todo el Estado, y leyes electorales autonómicas que regulan la celebración de comicios en cada una de las 17 Comunidades Autónomas españolas, además de leyes electorales para las dos ciudades autónomas.

 

Las elecciones generales, es decir, aquellas por las que elegimos la composición política del Congreso de los Diputados y del Senado, se regulan íntegramente por la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), aprobada en el año 1985 y modificada en 2011.

 

Esta ley regula aspectos como quién tiene derecho a votar y quién tiene derecho a presentarse a las elecciones; cómo se forman y funcionan las Juntas, Mesas y Secciones Electorales, así como el censo electoral; la presentación y proclamación de los candidatos; propaganda y actos de campaña electoral; la financiación; incompatibilidades; delitos electorales, etcétera.

 

DIVISIÓN EN 52 CIRCUNSCRIPCIONES

 

Para determinar quiénes serán los 350 diputados del Congreso se establece una división territorial en 52 circunscripciones: las 50 provincias españolas más las dos ciudades autónomas, Ceuta y Melilla. Cada una de estas circunscripciones tiene asignada un determinado número de diputados: uno en Ceuta, uno en Melilla y un mínimo de dos por provincia, aunque este número aumenta en función de la población. Así, en las últimas generales de 2011, la provincia de Madrid eligió a 36 diputados y la de Barcelona a 31, mientras que la de Soria sólo al mínimo establecido de 2.

 

El Senado es definido en la Constitución Española como "la Cámara de representación territorial". Hay dos tipos de senadores según su forma de elección: por un lado los senadores electos por circunscripciones (cuatro por cada una de ellas a excepción de las islas y las ciudades autónomas); por el otro, senadores designados por los Parlamentos autonómicos (al menos uno por cada Comunidad Autónoma más uno más por cada millón de habitantes de dicha Comunidad).

 

EL SISTEMA D'HONDT

 

Una de las claves de nuestra ley electoral es que utiliza el sistema d'Hondt, un sistema de cálculo proporcional creado a finales del siglo XIX por el jurista belga Victor D'Hondt. Conforme a este, en cada circunscripción se excluye primero a las candidaturas que no hayan obtenido, al menos, el 3 por ciento de los votos válidos emitidos. Los escaños se distribuyen según una compleja fórmula matemática en función de los votos obtenidos por las candidaturas.

 

La fórmula es la siguiente: n: número total de partidos vi: porcentaje de voto del partido i-ésimo si: porcentaje de escaños del partido i-ésimo vw: umbral de votos con los cuales un partido obtendría todos los votos de una circunscripción vr: umbral de votos mínimo a partir del cual un partido obtiene escaño en una circunscripción.

 

La forma de proceder al cálculo es la siguiente: una vez realizado el escrutinio, se ordenan de mayor a menor, en una columna, las cifras de votos obtenidos por cada candidatura, desestimando aquellas que no lleguen al mínimo del tres por ciento.

 

A continuación se divide el número de votos emitido por cada candidatura por 1, 2, 3 y así sucesivamente hasta el número igual al de escaños correspondientes a esa circunscripción. Los escaños se atribuyen a las candidaturas que obtengan los cocientes mayores en el cuadro, atendiendo a un orden decreciente.

 

 

Cuando en la relación de cocientes coincidan dos correspondientes a distintas candidaturas, el escaño se atribuirá a la que mayor número total de votos hubiese obtenido. Si hubiera dos candidaturas con igual número total de votos, el primer empate se resolverá por sorteo y los sucesivos de forma alternativa.

 

El resultado final es que el sistema 'premia' a las candidaturas más votadas y 'castiga' a las menos votadas, con una distorsión en el reparto de escaños con respecto a lo que sería un reparto estrictamente proporcional.

 

El sistema d'Hondt no sólo se utiliza en España, sino también en muchos otros países europeos (Austria, Bélgica, Bulgaria, Croacia, Eslovenia, Finlandia, Francia, Grecia, Irlanda del Norte, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa y Suiza), americanos (Argentina, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, Paraguay, República Dominicana, Uruguay y Venezuela) e incluso algunos asiáticos (Israel, Japón y Turquía).