Ana Botella: del Audi a un Seat Altea propulsado por gas

El nuevo contrato para proporcionar un vehículo oficial sube a la alcaldesa de Madrid en un monovolúmen de GLP. Sustituye al Toyota Prius que ha usado el último año y significa un salto con respecto a los Audi y Volkswagen de alta gama que usaba ante el Ayuntamiento.

La alcaldesa de Madrid, Ana Botella, estrena como nuevo vehículo oficial un Seat Altea XL propulsado por gas, una vez que ha finalizado el contrato de renting del anterior vehículo de Alcaldía, un híbrido enchufable, según ha informado el Ayuntamiento de Madrid, quien ha detallado que este nuevo coche le va a permitir un ahorro en combustible de entre el 40 y el 50 por ciento.

 

El Área de Economía, Hacienda y Administración Pública del Ayuntamiento de la capital convocó un procedimiento para el arrendamiento de un nuevo vehículo con un doble objetivo: "un vehículo poco contaminante y con unas cuotas mensuales inferiores a las del anterior coche municipal". Como consecuencia de la licitación, actualmente Alcaldía cuenta con un Seat Altea XL GLP, un vehículo de "gama media, práctico y cómodo, pero austero y ecológico". Con él, el Ayuntamiento de Madrid ha conseguido los objetivos buscados, tanto desde el punto de vista medioambiental como económico.

 

Medioambientalmente, el Seat Altea XL utiliza como combustible Gas Licuado de Petróleo (GLP), "por lo que resulta un coche muy respetuoso", han señalado desde el Consistorio. A pesar de ser un combustible de origen fósil, en la actualidad se encuentra disponible en el Planeta en grandes cantidades y su producción es más sencilla que la gasolina o el diésel, ya que el refino de petróleo general GLP también pueden extraerse de los yacimientos de gas natural.

 

El GLP es una mezcla de propano y butano, que se almacena en estado líquido y que emite menos contaminantes a la atmósfera. Está exento de azufre, plomo y otros metales que potencian el efecto invernadero.  Reduce notablemente las emisiones de óxidos de nitrógeno (NOx) respecto a un diésel  y las emisiones de dióxido de carbono (CO2) respecto a un vehículo de gasolina.

 

Económicamente, el Ayuntamiento de Madrid ha conseguido reducir la cuota mensual de arrendamiento en un 13% (667,20 euros actuales frente a los 766,94 del Toyota Prius Plug-In, IVA incluido en ambos casos). Igualmente, el combustible GLP supone un ahorro estimado de entre el 40 por ciento y el 50 por ciento respecto a la gasolina convencional.  Además, el Seat Altea XL GLP ha sido fabricado en su totalidad en la factoría de Martorell (Barcelona).

 

En tiempos, el Ayuntamiento de Madrid llegó a gastar más de 100.000 euros en el renting del coche oficial del alcalde; este era el coste cuando el ahora ministro Gallardón usaba un Volkswagen Phaeton. Con el cambio al Prius, se redujo a poco más de 9.000 euros año.