(Ampl.2) Las transferencias a la Sareb por las entidades con ayudas requerirá una nueva ampliación de capital

Luis de Guindos
Guindos anuncia más medidas para que todo el sector bancario atienda los casos de desahucio, pero rechaza articularlas en el 'banco malo'


MADRID, 18 (EUROPA PRESS)

La transferencia de activos tóxicos por parte de las entidades del llamado grupo 2 (las que necesitan ayudas públicas pero con la previsión de que las devuelvan) a la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb, el llamado 'banco malo') tendrá lugar en febrero, y requerirá una nueva ampliación de su capital, tras la realizada el pasado día 13 para constituir la sociedad promotora y la de este lunes para incorporar capital extranjero.

Así lo ha avanzado este martes el ministro de Economía, Luis de Guindos, en su comparecencia ante la comisión del ramo en el Congreso, donde ha precisado que "con estas ampliaciones de capital y con emisiones de deuda privada, a final de mes el Sareb tendrá los fondos propios precisos para hacer frente a la transferencia de activos del grupo 1".

El valor bruto total de esos activos del grupo 1 suma 80.000 millones de euros, que supondrá una cartera a gestionar por un valor neto de 40.000 millones, "cuyo desglose por entidades se conocerá en los próximos días". Así, el recorte medio del precio en la transferencia será del 53%.

En la segunda fase, el valor neto total de la cartera a gestionar se incrementará hasta los 55.000 millones, tras la transferencia del grupo 2, que incluye entidades como BMN, Liberbank, Caja3 y Ceiss, entre otras. Este segundo paso requería "una nueva ampliación de capital y una nueva emisión de deuda subordinada" a suscribir por los accionistas del 'banco malo' o por nuevos inversores.

En las transferencias al 'banco malo' se incluirán, como ya se había informado con anterioridad, la totalidad del crédito promotor, incluyendo el problemático y el no problemático por encima de los 250.000 euros, así como los activos inmobiliarios adjudicados por encima de 100.000 euros y las participaciones mayoritarias en sociedades inmobiliarias.

PASIVO DEL SAREB

Así, los fondos propios del Sareb ascenderán a 5.000 millones de euros "como máximo", lo que equivaldrá al 8% del volumen total de activos a gestionar, repartido entre capital (25%) y deuda subordinada (75%) que "será líquida en las próximas semanas", según el ministro.

"El resto de pasivo serán bonos garantizados por el Tesoro y descontables ante el Banco Central Europeo. Es decir, se usarán para pagos de activos a las entidades financieras, que podrán descontarlos ante el BCE", ha puntualizado De Guindos.

En total, la composición del capital del 'banco malo' quedará repartido prácticamente a la mitad entre el sector público e inversores privados, con una leve prevalencia de estos últimos, entre los que se cuentan entidades de crédito, compañías de seguros y otras compañías, tanto nacionales como internacionales.

SOLUCIÓN CONCLUYENTE

Guindos ha defendido que el 'banco malo' es un "instrumento fundamental en la recapitalización" del sector financiero y "contribuirá a facilitar el saneamiento definitivo de las entidades financieras por la transferencia del riesgo promotor de las entidades con ayudas públicas, permitiendo además una gestión especializada de esos activos".

También ha señalado que ya se ha terminado la configuración orgánica del Sareb con la constitución, la semana pasada, del Consejo de Administración y el nombramiento de sus máximos ejecutivos (propuestos por los diferentes accionistas en función de su participación), de quienes ha destacado su "intachable transparencia y profesionalidad".

Asimismo, De Guindos ha afirmado subrayado que ésta es "una tarea extremadamente complicada" que "se tiene que hacer con transparencia total", si bien constituirá la "solución concluyente" a los problemas del sector bancario, ya que el 'banco malo' ofrece la "ventaja" de que "tiene tiempo porque tiene financiación", en concreto 2.500 millones de euros procedentes del rescate.

"Eso debe permitir que los activos que hoy no tienen mercado puedan tenerlo, y que no sólo los accionistas privados tengan rentabilidad, sino que primero se saneen las entidades que transfieren los activos (y luego se recupere lo invertido), sin coste para el contribuyente", ha añadido.

Además, ha subrayado que todo este procedimiento articulado por el Ejecutivo 'popular' supone "un ejercicio de reconocimiento de las equivocaciones anteriores" y "una forma de solucionar los problemas de esas equivocaciones minimizando el coste para el contribuyente". "Es una operación de Estado, no de Gobierno", ha llegado a afirmar, agradeciendo en ese punto a las entidades que han entrado en el capital de la Sareb.

"Éstos son los últimos pasos de la reestructuración financiera, en la que ha primado la transparencia y la ejecución en plazos muy ajustados. Este Gobierno ha sido capaz de llevarlo a cabo en diez meses con un ejercicio de transparencia sin parangón en la historia económica del país ni de nuestro entorno. La ejecución ha merecido además el respaldo de la CE, del BCE y del FMI, así como de los estados miembros del euro", ha puesto en valor.

DESAHUCIOS

Ante las insistentes preguntas de los portavoces de la oposición sobre el papel que el 'banco malo' jugará en la atención a los afectados por desahucios, De Guindos ha señalado que "la Sareb será un mayorista de inmuebles" por el tipo de activos que aceptará, por lo que "la solución debe afectar al conjunto del sistema bancario" para que realmente beneficie a los desahuciados.

En este sentido, ha avanzado que esta misma tarde, en su intervención en el Senado, avanzará más información sobre medidas adicionales a este respecto. "Pero lo fundamental es que haya, en el conjunto del sistema bancario, una puesta a disposición de viviendas a través del Fondo Social para dar siempre techo a todos los que han perdido por desahucio su vivienda", ha zanjado.