Ambiente de despedida y agradecimiento en Roma en la víspera de la última audiencia de Benedicto XVI

ROMA, 26 (del enviado especial de Europa Press José María Navalporto) Gritos de "¡Benedetto, prega per noi!" debajo del apartamento papal, un progresivo aumento de peregrinos, más que de turistas, así como las pruebas de megafonía en la plaza de San Pedro para la última audiencia de Benedicto XVI son algunas de las señales que en estos momentos se viven en Roma e indican la jornada de despedida pública del Papa que mañana se vivirá.
ROMA, 26 (del enviado especial de Europa Press José María Navalporto)

Gritos de "¡Benedetto, prega per noi!" debajo del apartamento papal, un progresivo aumento de peregrinos, más que de turistas, así como las pruebas de megafonía en la plaza de San Pedro para la última audiencia de Benedicto XVI son algunas de las señales que en estos momentos se viven en Roma e indican la jornada de despedida pública del Papa que mañana se vivirá.

En la basílica de San Pedro, a lo largo de la mañana y de la tarde, no se ha experimentado una mayor afluencia de gente, según han indicado a Europa Press algunos de los responsables del servicio de orden de la basílica. No obstante, en las tiendas de las inmediaciones de San Pedro abundan las fotografías, postales y recuerdos del Papa. Una de ellas, situada al final de Vía de la Conciliazione, ha editado postales con una foto del actual Papa por un lado y el texto donde anuncia su renuncia, por el otro lado.

Aunque las calles de Roma no parecen alteradas por la afluencia masiva de peregrinos, cada vez es más frecuente encontrar personas con mochilas de acontecimientos como pasadas jornadas mundiales de la juventud o del encuentro de las familias de Valencia. Es el caso de un francés, Guillaume, que esta tarde acudía a San Pedro, con su mujer y sus nueve hijos, la mayor, de menos de 20 años. "Hemos venido a dar gracias al Papa", ha explicado

Como él, tres hermanas madrileñas, de mediana edad, Mónica, Socorro y Emma, llegaron ayer en avión y se van mañana. "Queremos expresar al Papa nuestro apoyo y comprensión --afirman--. Y rezar ante San Pedro por el siguiente". Estas mujeres, que habían reservado por Internet sus entradas para la audiencia de mañana, han tenido que esperar una cola de hora y media esta tarde para recogerlas. "Nuestra intención es llegar mañana a las 5,30 horas a la plaza, para coger buen sitio", explican. El portavoz vaticano, el padre Federico Lombardi, ha anunciado esta mañana que se han repartido 50.000 entradas.

Los fieles acuden de muy diversos lugares. Esta tarde, por ejemplo, llegaba a la plaza un autobús de peregrinos con la bandera de Baviera, patria del Papa. Curiosamente, la empresa de transportes que traía a los fieles tenía por nombre "Marx", en grandes letras que decoraban el lateral del vehículo.

Entre las personas presentes en Roma, se encuentra el diplomático español Inocencio Arias. A la salida de la basílica de San Pedro, explicaba a Europa Press: "Comprendo perfectamente la decisión adoptada por el Papa. No soy de los críticos, y me parece muy comprensible lo que ha hecho. Es una decisión que indica valentía e inteligencia".

También entre las personas llegadas a San Pedro ha llamado la atención un grupo de media docena de adolescentes, envueltas en banderas españolas. "Hemos venido de Cádiz y aprovechamos que hay puente en Andalucía para venir, después de que en el colegio nos hayan permitido faltar un día", han comentado. Acompañadas por sus padres, este grupo que ha salido a las cuatro de la madrugada de este martes desde su ciudad, se aloja en una residencia de religiosas y este miércoles acudirá a la audiencia con las entradas que previamente habían reservado por Internet.

Las residencias religiosas de Roma están notando la llegada de peregrinos. Una monja de Villa Angeli, la casa de las religiosas angélicas, explicaba: "Toda la gente que tenemos estos días han venido por lo del Papa. Hay un sacerdote catalán, otros madrileños... gente de distintos sitios de España".

Pero no todos los que acudirán mañana son peregrinos. Un grupo de cuatro colombianos, de Medellín, que habían programado su viaje por turismo, se han encontrado con el evento histórico de mañana. "¿A qué hora es la audiencia?", preguntaba uno de ellos. Mientras, otro decía: "Esta noticia nos ha sorprendido, pero la Iglesia sigue adelante y tras un Papa viene otro".