Alí Agca, el hombre que intentó asesinar a Juan Pablo II, lleva rosas blancas a su tumba

Alí Agca

El turco Mehmet Alí Agca, el hombre que intentó asesinar al Papa Juan Pablo II hace casi 30 años en la plaza de San Pedro de Roma, ha visitado este sábado el Vaticano y ha depositado un ramo de rosas en la tumba del ahora santo.

 El Papa quedó gravemente herido, pero sobrevivió y luego perdonó a Agca tras su arrepentimiento.

 

Alí Agca se acercó a la Basílica de San Pedro acompañado de un periodista de la agencia Adnkronos con un ramo de rosas blancas. Fue identificado por la seguridad pero tras un periodo retenido en una comisaría cercana pudo visitar la tumba de san Juan Pablo II, fallecido por causas naturales en 2005.

 

"Alí Agca quería llevar flores a la capilla donde fue enterrado Juan Pablo II y pudo hacerlo sin ningún problema. No tiene ninguna causa abierta con el Vaticano. Su estancia en la basílica ha sido muy corta", ha explicado el 'número dos' de la Oficina de Prensa del Vaticano, Ciro Bendettini.

 

Alí Agca eligió este sábado porque coincide con el aniversario de su encuentro con el Papa en la prisión romana de Rebibbia, el 27 de diciembre de 1983. "He venido hoy, 27 de diciembre, el día de mi encuentro con el Papa. He regresado al lugar del milagro. Aquí se cumplió el tercer secreto de Fátima", ha explicado el turco en declaraciones a Adnkronos.

 

Agca ha regresado a Roma "después de 34 años para gritar que estamos ante el fin del mundo". "La virgen de Fátima ha anunciado el fin del mundo", ha proclamado.

 

Sin embargo, Agca dijo estar "contentísimo" de regresar a la plaza de San Pedro, "el lugar del milagro". "¡Viva Jesucristo, único redentor de la Humanidad", ha proclamado en declaraciones exclusivas antes de ser llevado a comisaría.

 

Agca pidió además entrevistarse con el Papa Francisco, pero las autoridades se lo negaron. "Ha dejado flores en la tumba de Juan Pablo. Creo que es suficiente", ha explicado el portavoz Vaticano, Federico Lombardi.

 

Agca disparó contra Juan Pablo II cuándo éste pasaba en un vehículo abierto por la plaza de San Pedro el 13 de mayo de 1981, un atentado en el que el Pontífice resultó herido de gravedad. Los motivos que llevaron al agresor a intentar matar al Papa siguen siendo un misterio.

 

El exrecluso, que había sido miembro de un grupo ultranacionalista turco, señaló al ser arrestado que había actuado solo, pero a lo largo de los años modificó su historia e hizo declaraciones contradictorias.

 

De hecho, llegó a indicar que había actuado bajo las órdenes de los servicios secretos de la Bulgaria comunista, y en la década de los años 80 se celebró un juicio en Roma que duró 22 meses y en el que se trató de determinar si Agca estaba diciendo la verdad. Finalmente, los acusados fueron absueltos por falta de pruebas.

 

Agca permaneció 19 años en una prisión italiana antes de ser perdonado por iniciativa del propio Pontífice en 2000. Posteriormente fue extraditado a Turquía, donde fue encarcelado por su participación, en 1979, en el asesinato del director de un periódico y donde pasó diez años entre rejas hasta que finalmente fue puesto en libertad en 2010.

 

Han surgido muchas dudas acerca de la salud mental de Agca debido a las extrañas declaraciones que ha hecho asegurando que es un nuevo mesías.