Agrupación de Familiares y Amigos de Represaliados en Valdenoceda (Burgos) logra identificar los restos de un jienense

La Agrupación de Familias de Valdenoceda (Burgos) ha conseguido la identificación completa, mediante ADN, de los restos de Pedro Muñoz Pulido, nacido en Alcalá la Real (Jaén), muerto en la antigua prisión de dicha localidad burgalesa.

La Agrupación de Familias de Valdenoceda (Burgos) ha conseguido la identificación completa, mediante ADN, de los restos de Pedro Muñoz Pulido, nacido en Alcalá la Real (Jaén), muerto en la antigua prisión de dicha localidad burgalesa y enterrado en un solar que era propiedad de Instituciones Penitenciarias.

 

El donante de la muestra de saliva ha sido su hijo, José Muñoz, que vive y quiere recuperar los restos de su padre, según informan fuentes del colectivo.

 

La localización de la familia se produjo en septiembre, tras escuchar Emilio, hijo de José, la noticia de la búsqueda en una emisora regional. Tras ello, Emilio se puso en contacto con la Agrupación a través de la página web. Posteriormente, el laboratorio envió a la familia un kit para tomar una muestra de saliva, muestra que entregó José Muñoz.

 

El análisis de ADN ha dado positivo. Los restos de Pedro Muñoz serán entregados a su familia el próximo mes de abril, en Valdenoceda (Burgos).

 

MURIÓ DE HAMBRE

 

Pedro Muñoz Pulido se ganaba la vida gracias a una tienda y como recovero. Fue detenido por las autoridades del régimen. Primero pasó por la cárcel de Alcalá la Real y después fue trasladado en vagones de ganado a Valdenoceda. Allí pasó multitud de penurias y finalmente murió de hambre el 24 de marzo de 1941, hace poco más de 73 años.

 

José Muñoz no llegó a conocer a su progenitor porque cuando se lo llevaron su madre se encontraba embarazada. Cuando José Muñoz tenía dos años, la familia cambió su residencia y fue a vivir a un pequeño pueblo de Granada, donde ha residido desde ese momento.

 

Del paso de su padre por Valdenoceda, José Muñoz explicaba que en una carta le preguntaba a su madre por él, que era entonces un niño muy pequeño. Ese documento ya se ha perdido.

 

Finalmente, José y su hijo Emilio, hijo y nieto de Pedro Muñoz Pulido, van a poder recuperar sus restos y llevarlos a su pueblo, para poder enterrarlos con la madre.

 

Los dos, José y Emilio, ya han confirmado a la Agrupación su próxima asistencia a Valdenoceda en el mes de abril, fecha en la que el colectivo realiza su homenaje anual y en la que se hará entrega de los restos identificados en el último año.