Adiós a una forma de vivir y ver de otra manera el fútbol

Carta de despedida del árbitro Rubén Ayuso, quien durante 18 años estuvo impartiendo justicia en un terreno de fútbol y este fin de semana dirigirá su último encuentro. 

Queridos compañeros de profesión, jugadores, entrenadores, directivos, amigos, familiares y demás. 

 

Ha llegado el momento de decir adiós a una etapa en mi vida que, durante dieciocho años, ha sido el mundo del arbitraje, teniendo que agradecer infinitamente el haber formado parte de este gran colectivo, ya que ha hecho de mí una forma de ser y de vivir, aparte de otros valores, que seguramente hubiera sido diferente sin haber desarrollado esta labor.

 

Posiblemente todas estas líneas sean más difíciles de escribir que dirigir un encuentro en la provincial de aficionados por todos los pueblos que he llegado a ir o igualmente acudir de asistente a una banda donde tengo a todo el público detrás de mí. Todo lo que voy a contar posteriormente tendría mayor relevancia si hubiera sido un árbitro o un asistente con mayor categoría, pero bueno, al final creo que todos los árbitros tenemos las mismas sensaciones y sentimientos en mayor o menor medida. Sin duda la única espina clavada que tengo es no poder haber ascendido a categorías superiores, solo y exclusivamente achacable a demerito mío que no a otros. Antes me sobraba ilusión y motivación y ahora cuando mejor estoy físicamente me falta todo lo anterior.

 

Han sido muchos años, ya ni me acordaba, cuando Caballero, Montero, Oviedo, Grande, Jaime, a los que se unían Justo, José De Miguel y Álvaro, empezábamos, unos antes que otros, a ir todos los días al colegio de árbitros y hacer un grupo de amigos, donde pasábamos horas hablando y realizando partidos así como algún otro torneo, todo girando alrededor del mundo del arbitraje.

 

Yo comencé dos años más tarde que ellos, más o menos, y recuerdo que mi primer partido fue en el campo de arena situado justo al lado de la Ciudad Deportiva, hacía mucho frío y tuve que realizar el acta sentado en una piedra teniendo las manos congeladas para ello. El equipo local era de Ávila y el visitante de El Tiemblo, el día de antes no pude dormir, aún me sigue pasando cuando los partidos son complicados por muchos años que lleve. De ahí ya vinieron más partidos y más años, mi debut en categoría cadete pitando al Diocesanos, como asistente al Ávila Juvenil, en categoría regional en San Rafael de Segovia con Grande Rubio o en Tercera División en Becerril de Campo. 

 

Es difícil agradecer a tanta gente que ha estado a mi lado, pero bueno lo voy a intentar sin que el orden para ello importe, Primero al Comité de Árbitros, con Fernando de Andrés a la cabeza, a mi amigo Iñaki y todo su equipo, al igual que al Delegado Provincial, Emilio Resina como a la secretaria Mamen y todas ellas que han trabajado en el Colegio, por haber confiado en mí, para dirigir partidos y haber resuelto gran cantidad de impedimentos que me han surgido por mi trabajo. Hacer mención también, aunque no hemos tenido mucho contacto, a la federación de Ávila con Quirós, mi amigo Miguel Ángel y todo su equipo. Igualmente al Colegio de Árbitros de Benidorm donde pasé dos años y medio con Juan y Lola y los demás compañeros como el gran Chema Miguel Diego, David Leonés, Miguel Ángel Álvarez, Mariano Gomis y su hijo, José Carlos y un largo etcétera.

 

 

Posteriormente a todos mis compañeros, muchos de ellos amigos, como han sido los que he nombrado anteriormente, a los que se unen muchos más como pueden ser Oscar Fonti, Nikola, Dani Justo, Rubén, Del Bosque, Yuste, Saúl, Alberto, Juan Carlos, Nicolás, Borja, Charly, Parro, Roberto, José Marí, Cerra, Cortés, Yolanda,……Estos puntos suspensivos son para todos aquellos que se me ha olvidado nombrar sin ser menos importantes que los anteriores. A todos vosotros gracias por haberme soportado y por haber confiado en mí.

 

Pero quizás al que más tengo que agradecer porque con él llegue a sentir este mundo en su punto más alto, ha sido con Alejandro Chaves, todos esos viajes a Regional y a Tercera fueron inolvidables para mí, En el terreno de juego teníamos tanta complicidad que solo con mirarnos era suficiente y fuera de él, más que amigos. En Benidorm pude ver, debido a que convivía con él, todo lo que debe reunir un árbitro, la capacidad y el esfuerzo por superarse cada día más.    
 

Seguidamente pues como no puede ser de otra manera, un árbitro tiene que hacer mención a su madre, palabra utilizada negativa y desafortunadamente que muchos de nosotros oímos en ocasiones cuando se dirigen a nosotros en los campos de futbol. Sin ella y su preocupación por mi no hubiera sido posible todo, por ello Mil Gracias.

 

Y como no voy a agradecer a todos aquellos que han aguantado mis equivocaciones, mis errores, mis enfados y demás en los terrenos de juego, como sois vosotros, los jugadores, técnicos, público, clubes y demás.  Siempre he intentado hacerlo lo mejor posible sin tener favoritismos hacia nadie, anteponiendo la profesionalidad a todo ello. 

 

Por último, me retiraré de la mejor manera que puede ser, dirigiendo un encuentro a mi ahijada, mi sobrina María y un encuentro en el campo donde tuve la suerte de inaugurar, como es el de El Seminario y al equipo de mi vida y de mi barrio, la Zona Norte, club donde me dieron la oportunidad de jugar durante dos años y al que tantas veces he arbitrado. Contaré y eso espero en la banda con mi amigo inseparable, Fonti. Al igual actuaré como asistente junto con mi amigo Nikola y con Dani Justo en Lerma. Y seguramente también podré asistir en un partido de Tercera al que considero al árbitro con mayor proyección y amigo, Antonio Del Bosque, junto con mi sucesor Alberto Blázquez. Qué más se puede pedir. 

 

 

Me he visto en la obligación de realizar esta carta, sin que pueda llevar a malas interpretaciones, donde están reflejados todos mis sentimientos y en mayor medida agradecimientos, queriendo hacerla llegar a todos los que nombro en ella así como a distintos estamentos, clubes a los que he tenido la suerte de dirigir sus encuentros y, como no, a todos los que han estado a mi lado durante tantos años en este mundo, profesión o hobby tan bonito.

 

Un saludo y un fuerte abrazo, seguid luchando por vuestros sueños en el arbitraje, a mi se me han cumplido todos.